Salamanca vacía, cuentas llenas: por qué pequeños municipios dominan el ránking de los de mayor renta

Municipios de pocos habitantes se encuentran entre los de mayor renta con los datos de IRPF. Empresas singulares, el traslado de profesionales a la vida rural y actividades del campo son las claves.

La Salamanca 'vaciada' es rica. Al menos, rica en términos de IRPF, según los datos de Hacienda y del INE. Una situación llamativa en estos tiempos en el que todo lo rural suena a desequilibrio, desigualdad o discriminación, pero que tiene explicaciones claras que casan con los valores de la vida lejos de los grandes núcleos de población y que no niegan, ni por asomo, la realidad de un mundo rural muy abandonado.

 

La sorpresa 'saltó'  hace unos meses con una estadística del INE sobre la distribución de la renta por municipios. Una nueva operación experimental, con cifras de Hacienda y que complementaba los datos que suele dar la Agencia Tributaria con base a las declaraciones del IRPF, hacía que saltara la sorpresa. Con los datos habituales que Hacienda pubica cada año, la localidad de Cabrerizos era la que podía presumir de contar con una mayor renta disponible. Sin embargo, ese lugar de honor corresponde ahora a Tabera de Abajo, un pequeño municipio con 107 habitantes según el último padrón y que tienen una renta media de 16.116 euros por persona; la renta media por hogar en esta localidad supera los 42.000 euros.

 

La nueva estadística arrojaba como resultado el siguiente ránking de las diez poblaciones con más renta de Salamanca (dato por persona):

Tabera de Abajo 16.116
Membribe de la Sierra 13.478
Juzbado 13.462
Galindo y Perahuy 13.428
San Pedro del Valle 13.205
Morille 13.139
Monterrubio de la Sierra 13.095
Cabrerizos 12.989
Castellanos de Villiquera 12.960
Villaverde de Guareña 12.917

 

En la lista se aprecia la presencia de un buen número de municipios con un padrón muy escaso. Tabera tiene poco más de 100 habitantes, pero el segundo, Membribe de la Sierra, tiene solo 64 vecinos según el INE; Juzbado tiene 194 y Galindo y Perahuey sube, pero San Pedro del Valle suma 138 vecinos y en Morille son 255, en Monterrubio de la Sierra 156... En Villaverde de Guareña son 141. El resultado, que solo Galindo y Perahuy (684) supera el medio centenar y solo Cabrerizos (más de 4.000) es un núcleo grande. La conclusión: que el 'top ten' de municipios con más renta media de Salamanca está formado por pueblos que son muy pequeños en población.

 

Esa aparente contradicción tiene sus motivos. La implantación de una industria, negocio o sector destacado, pero también el traslado de nuevos habitantes en busca de la 'experiencia rural' de vivir en un pueblo o actividades singulares como el toro bravo están detrás de esta situación.

 

"Hay mucha gente de la fábrica que viva en Juzbado, pero sí hay un porcentaje elevado de vecinos del pueblo que trabaja en la planta", asegura Fernando Rubio, alcalde de Juzbado, que destaca las buenas condiciones laborales que una industria como esta. "Si es cierto que hay pueblos que están empezando a atraer a persona que tienen su vida resuelta y que buscan el plus de la vida rural... eso le pasa a Morille o Juzbado, municipios con cierto grado de actividad a las que se han ido a vivir profesionales liberales", asegura.

 

El alcalde de Morille, Manuel Ambrosio Sánchez, aporta otros matices. "En Morille hay un conglomerado de colectivos, muchos pensionistas, pero también ganaderos, con una renta elevada. Y hay una masa de población importante de profesiones liberales, que trabajan en Salamanca pero que están empadronados o residen en Morille", comenta, y eso eleva la media de ingresos reflejada en las estadísticas del IRPF.

 

Así que una industria como la de Enusa, o la  implantación de plantas solares o actividades del sector primario (corcho, ganadería), están detrás de las rentas de la denominada Salamanca 'vaciada' que no lo está tanto. Las pensiones y las rentas sel sector agrario también lo explican. Pero hay además un componente de vida en el campo que está atrayendo cada vez más a profesionales bien situados o de la administración, que optan por la tranquilidad de un municipio rural aunque trabajen en la capital o en otros municipios grande.