Salamanca, una ciudad de paso, que no fija población: pierde vida a borbotones

La llegada del tren Alvia Salamanca-Madrid en menos de 90 minutos ha sido un gran avance para la capital para atraer turistas, una de sus mayores fuentes de ingresos, sí. Pero la ciudad, y mucho más la provincia, se han convertido en lugares de paso en los que casi nadie quiere asentarse. No en vano, en solo una década la capital ha perdido 14.000 habitantes. ¿Oportunidades?

Salamanca pierde vida a borbotones... y no es un capricho ni una crítica simplemente porque sí; se trata de una realidad. Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE) son demoledores para capital y provincia y cada ejercicio muestran una despoblación alarmante por la falta de oportunidades de una 'ciudad decorado' que se ha convertido en un lugar de paso. Nada más...

 

Sí, cada vez llegan más turistas, pero no se quedan más tiempo en Salamanca, ya que le media de pernoctaciones ni siquiera llega a las dos noches por persona. Qué sería de la ciudad sin su atractivo monumental y gastronómico... y la Nochevieja Universitaria, claro, el gran evento de cada año.

 

Los datos no mienten nunca y por ello los políticos de turno se olvidan de ellos... ¿se imaginan a Mañueco y Javier Iglesias presumiendo de una Salamanca cada vez con más población y gente joven? Ni pueden hacerlo ni lo harán de seguir con sus políticas ancladas en otra época.

 

Es cierto que la llegada de la Alta Velocidad a Salamanca con el Alvia, que une la ciudad con la capital de España en menos de 90 minutos, es un avance. Pero este hecho ocurrió hace solo unos meses, indicando el defenestrado lugar que ocupa esta provincia en el conjunto de España pese a ser un seguro para el gobierno del PP. eso sí, los madrileños que vienen no se quedan, también se van.

 

1.489 habitantes menos. Ésa es la cifra de población que ha perdido la capital salmantina en los seis primeros meses del año 2016, y que puede haberse doblado (o más) al finalizar el presente ejercicio. Estos datos contrastan, y mucho, con las palabras del alcalde de Salamanca en minoría, Alfonso Fernández Mañueco, quien presume de que la ciudad es "joven, universitaria y en la que la gente se divierte". Quizá sea lo único para lo que ha quedado una Salamanca que es incapaz de fijar población y pierde habitantes cada año y hay 86.708 personas tiene 65 o más años, mientras que 85.046 corresponden a un franja de edad de entre 0 y 29 años.

 

Por ello, la despoblación es uno de los principales factores que ataca a Salamanca capital y provincia desde hace ya demasiados años. Lejos de consolidar una tendencia alcista en cifras poblacionales, la situación es totalmente opuesta hasta el punto de alcanzar una 'sangría' de la que será muy difícil recuperarse.

 

La falta de oportunidades laborales, el empleo precario y la nula actitivdad de las instituciones públicas para fomentar la llegada de mayor potencial económico y la 'fuga de cerebros' se han convertido en factores clave para este despoblamiento a pasos agigantados.

 

Y este hecho lo corroboran a la perfección los datos de población del Instituto Nacional de Estadística (INE), que arrojan una cifra demoledora en la capital salmantina. Entre 2005 y 2015, la ciudad ha perdido 13.893 habitantes, lo que supone un descenso del 9%. O como lo quieran ver, 1.389 personas al año, 115 cada mes o casi 4 al día... un éxodo en toda regla.

 

ÁMBITO PROVINCIAL

 

En términos absolutos y provinciales, Salamanca ha perdido en solo 6 meses 3.410 habitantes, hasta los 335.985, registrando además más muertes que nacimientos.

 

En concreto, y según los datos del INE, la provincia contabilizó en el primer semestre de 2016 1.961 muertes y 1.052 nacimientos, con un saldo negativo de 969, claro ejemplo de la pérdida de población, 'animada' por el éxodo hacia otras zonas de la comunidad, de España o del extranjero.

 

Con estas cifras es muy complicado crecer y sacar a esta Salamanca del atolladero. Esto solo puede significar que los que mandan están muy satisfechos de que todo siga igual... porque evolucionar significaría su salida del poder.