Salamanca tendrá de nuevo 'perrera' municipal y mandará las colonias de gatos a las riberas del Tormes
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Salamanca tendrá de nuevo 'perrera' municipal y mandará las colonias de gatos a las riberas del Tormes

Avanza la construcción del nuevo refugio de animales y la nueva ordenanza con más multas por no recoger deyecciones, además de luchar contra las colonias incontroladas de gatos.

Salamanca va a revolucionar sus políticas de bienestar animal con el nuevo planteamiento puesto en marcha por el equipo de Gobierno, y del que se hará cargo la teniente de alcalde Ana Suárez. La decisión de cambiar el punto de vista en cuanto al tratamiento de las mascotas es una iniciativa de Ciudadanos que lleva fraguándose un tiempo y que va a tener consecuencias de manera inmediata para los 20.000 perros censados y más del doble de gatos que hay en la ciudad y la recogida de unos 260 animales abandonados cada año.

 

El cambio de modelo llega a tiempo para paliar algunos problemas en la gestión de animales. En los últimos años el servicio municipal de recogida, una competencia municipal básica, ha estado en precario y ha sido complicado encontrar empresas que lo gestionaran. De hecho, durante un tiempo los animales abandonados fueron trasladados a Ciudad Rodrigo porque allí tenía sus únicas instalaciones la empresa que se encargó.

 

En primer lugar, se va a levantar un nuevo refugio y se cambiará el planteamiento, de manera que Salamanca volverá a tener 'perrera' municipal. La nueva instalación ya está en proyecto y podría estar operativa antes de 2021. La ides es construirla en el solar de una antigua escombrera detrás de MercaSalamanca, alejada de zonas habitadas por los ruidos, y con instalaciones adecuadas y adaptadas a la normativa. Incluye 80 cheniles, quirófano e incluso cementerio.

 

Las nuevas instalaciones municipales, que se construirán conforme a criterios de calidad, facilitarán la licitación del servicio de recogida, que actuará garantizando la protección y seguridad de los animales, y donde el fomento de la adopción será un factor clave. El nuevo refugio tiene asignado un presupuesto de unos 300.000 euros y, en principio, dispondrá de capacidad para 80 perros y 40 gatos, aunque podrá ampliarse si fuera necesario por el volumen de animales.

 

Por otro lado, se potenciará el programa CES (captura-esterilización y suelta) dirigido a las colonias de gatos callejeros, con el objetivo de identificar las colonias existentes en la ciudad, controlar el número de sus miembros, garantizar la protección y seguridad de sus miembros y la correcta convivencia en los barrios donde están ubicadas. Esto debe acabar con el problema de las colonias incontroladas de gatos, para lo cual se procederá a habilitar zonas en las riberas del Tormes para establecer colonias que puedan resultar conflictivas o poco seguras en otros puntos de la ciudad.

 

 

La nueva ordenanza

 

La nueva Oficina de Bienestar Animal tendrá que afrontar la elaboracíon de una nueva ordenanza que incluirá nuevas normativas, como las multas por no recoger las cacas de perro, y que no ha podido salir adelante todavía a pesar de los años de trabajos y elaboración durante la pasada legislatura.

 

Durante los trabajos de la pasada legislatura, la ordenanza ha recibido copiosas aportaciones de los grupos municipales para frenar algunas de las cuestiones en conflicto entre ciudadanos y propietarios y sus mascotas. Ahí está el problema de las deyecciones de perros, que no todos los dueños recogen como dice la ordenanza actual. Según datos municipales, en 2016 se pusieron 342 multas y en 2017 fueron 374 expedientes resueltos. Sí se vigila (y multa) mucho infracciones como llevarlos sueltos

 

Para mejorarlo, se ha propuesto el aumento de nivel de esta infracción, que pasaría de leve a muy graveSólo con eso la multa pasaría de 30-150 euros actuales a una horquilla de 1.500-15.000 euros. Esta cuantía, que parece elevada, es la que recoge la actual ordenanza municipal sobre animales de compañía... con las multas todavía en pesetas