Salamanca se da quince años para conectar el patrimonio con su lado más verde
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Salamanca se da quince años para conectar el patrimonio con su lado más verde

Carlos García Carbayo con los responsables del proyecto y los concejales.

El Ayuntamiento presenta el proyecto del Plan de Infraestructura Verde, la principal apuesta de García Carbayo para los próximos años.

Conectar con la naturaleza una ciudad Patrimonio de la Humanidad. Este es el objetivo, a largo plazo, del Plan de Infraestructura Verde, un programa de intervenciones con el que Salamanca se quiere parecer a Vitoria en lo que a componente 'verde' se refiere. El plazo, 15 años para implementar 276 actuaciones que integran algunas ya ejecutadas y las ya anunciadas como parte del plan Tormes+.

 

La capital alavesa es todo un referente en esta materia en la que Salamanca quiere dar sus primeros pasos, y la 'inspiración' no es disimulada. El desarrollo del plan ha contado con responsables del anillo verde de Vitoria, pero ha sido diseñado por el patronato municipal y colaboración de la Usal. El mecanismo es este plan, anunciado hace más de un año, en noviembre de 2017, con el objetivo de crear tres nuevos itinerarios y bulevares que conectarán parques y espacios naturales. Entonces se presentó sin proyecto ni presupuesto, pero el nuevo alcalde ha convertido este 'abrazo a lo verde' en una de sus propuestas estrella de su mandato, y para el futuro.

 

Ahora sí, meses después, el plan tiene algunas bases de las que carecía. Contempla 276 actuaciones para los próximos quice años, las 88 primeras por un presupuesto de 10,7 millones y previstas para un lustro. El plan ha sido presentado a los grupos de la oposición, que le han dado una acogida correcta según el alcalde, y el equipo de Gobierno pretende ponerlo en marcha cuanto antes, para lo cual es precisa la tramitación administrativa.

 

Como se sabía, el plan va mucho más allá del conocido Tormes+, y de hecho engloba muchas de las medidas del plan financiado con fondos europeos. También algunos proyectos ya conocidos como los carriles bici hacia el Helmántico o Villares por las Bizarricas, que ahora serán corredores verdes. Y también va más allá del fracasado plan del Tormes y el arroyo del Zurguén, anulado en su día y ya olvidado. "Es un proyecto único porque no hay en el mundo una ciudad patrimonio de la humanidad que vaya a acometer un plan ambiental de este nivel", ha asegurado García Carbayo.

 

El plan contempla los itinerarios verdes ya anunciados o los huertos urbanos del Tormes+, pero contiene también otras medidas inéditas que persiguen conseguir la conexión entre el lado patrimonial conocido y explotado de la ciudad y la naturaleza de Salamanca. Por ejemplo, se dotará de arbolado a los aparcamientos en superficie repartidos por la ciudad, ya que buena parte carecen de árboles suficientes. También se plantean fachadas verdes en edificios o microespacios verdes en calles, plazas o barrios.