Salamanca rememora los peores días de la primera ola y se prepara para una larga desescalada de hasta tres meses
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Salamanca rememora los peores días de la primera ola y se prepara para una larga desescalada de hasta tres meses

Hospital de Salamanca (Foto: Arai Santana)

Diez meses después de los días de más ingresos, la tercera ola ya sólo tiene como referencia los datos de los peores momentos de marzo. Entonces costó dos meses vaciar planta y UCI y las restricciones se mantuvieron de manera paralela.

"No vamos a desescalar en muchas semanas". Con esta frase ha resumido el vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, la situación presente y futura de la pandemia en Castilla y León y Salamanca. Presente, porque aunque se empiezan a ver algunos síntomas de debilidad en los contagios, el número de nuevos casos y la ocupación de los hospitales está en máximos. Y de futuro, porque la Junta no se va a precipitar con la desescalada, que será mucho más lenta que la subida y que se mira en el espejo de la primera ola.

 

La consecuencia directa es que todas las miradas están ahora en el Hospital de Salamanca y que se mantendrán los cierres de actividad y restricciones vigentes en estos momentos: incluyen cierre de hostelería en interior, de centros comerciales e instalaciones deportivas, de casas de apuestas, el toque de queda, el confinamiento perimetral provincial y regional... Estas son todas las medidas. Es decir, que mientras dure la situación Salamanca va a estar en confinamiento de facto, más todavía si finalmente se autorizan los confinamientos domiciliarios selectivos, sin cierre de colegios, en municipios con transmisión comunitaria del virus.

 

Pero, ¿cuánto va a durar esta situación? Pues para hacer un cálculo es necesario tener en cuenta que la Junta ya ha anunciado que no tendrá prisa en desescalar y que este es un proceso mucho más lento que el de la escalada de medidas. Los cierres de actividad y el aumento de restricciones se han sucedido en poco más de dos semanas, al tiempo que la curva se ponía vertical. En poco más de 15 días Salamanca ha triplicado el número de pacientes en el Hospital: de los 93 en planta y 9 en UCI del 12 de enero a los 291 y 40 de ahora.

 

En la segunda ola el Hospital tardó algo más de un mes en multiplicar por dos su volúmen de enfermos hasta el máximo de 208 en planta y 29 en UCI alcanzado entre el 4 y el 8 de noviembre; tardó unos 40 días en hacer el camino inverso hasta relajar las cifras. Pero la segunda ola hace tiempo que quedó atrás: las cifras de hospitalización de la tercera en Salamanca han superado los niveles de noviembre con creces y se parecen cada vez más a las de la primera y mortífera ola.

 

Entonces, entre marzo y abril, el número de hospitalizados tardó 15 días en pasar de los 44 en planta y 4 en UCI del 18 de marzo al máximo absoluto de 382 en planta y 56 en UCI alcanzado entre el 3 y el 6 de abril. La cifra alcanzó su pico más alto tras los peores días, del 23 al 27 de marzo, cuando los positivos se multiplicaorn y el hospital se llenó.

 

Para volver a una cierta 'normalidad', el Hospital necesitó cerca de ocho semanas, casi dos meses. En ese tiempo, hasta que se bajó de los 40 hospitalizados en planta (22 de mayo) el país entero estuvo confinado domiciliariamente y empezó una progresiva desescalada, con restricciones que se iban levantanando progresivamente hasta la 'nueva normalidad' alcanzada a finales de junio. Es decir, tres meses entre confinamiento 'duro' (que ahora sería este confinamiento de facto que vivimos) y descompresión. Un largo camino que todavia no ha empezado porque seguimos en la cúspide de la presión hospitalaria.

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