Salamanca registra un 14% de los casos de cáncer infantil de Castilla y León

Varios equipos posan con una pancarta de Pyfano (Foto: Chema Díez)

Los tumores notificados con más frecuencia fueron los del Sistema Nervioso Central (SNC), con un 26 por ciento, seguidos de las leucemias (24 por ciento) y los linfomas (14 por ciento).

   

El Registro Poblacional de Tumores Infantiles de Castilla y León, que desde su puesta en marcha en 2010 ha registrado 258 casos, ha entrado recientemente a formar parte de la Red Europea de Registros Poblacionales de Cáncer, con lo que contribuirá a la creación de un único registro sobre cáncer en la Unión Europea.

  

Desde su creación, el Registro de Castilla y León ha recibido notificación de 258 tumores incidentes diagnosticados desde el 1 de enero de 2010 a pacientes menores de 15 años residentes en la Comunidad, los más frecuentes los del sistema nervioso central (26 por ciento), leucemias (24 por ciento) y los linfomas (14 por ciento).

  

En concreto, en el primer años de creación del Registro (2010) se notificaron 55 casos, en 2011 otros 60, al año siguiente descendieron a 45, en 2013 fueron 51 y en 2014 otros 43 (39 confirmados y cuatro pendientes de supervisión), mientras que en lo que va de año se han notificado cuatro (sólo uno se ha confirmado), según han informado a Europa Press fuentes de la Consejería de Sanidad.

  

Del total de pacientes, el 55 por ciento (143) son hombres y el 45 por ciento (115) mujeres y el rango de edad en el momento del diagnóstico está comprendido entre los cuatro días y los 14 años y diez meses, aunque la media de edad a la que se produce es a la de seis años y cuatro meses.

  

Así, del total de casos registrados, el 41 por ciento (105) se diagnosticaron en niños de cero a cuatro años, mientras que entre esta edad y los nueve fueron 66 (el 26 por ciento) y entre los diez y los 14 años se diagnosticaron otros 87 (34 por ciento).

  

Se da la circunstancia de que el 6 por ciento de los pacientes (15 casos) habían nacido fuera de España, aunque en el momento de diagnóstico residían en Castilla y León.

  

Por lugar de residencia de los pacientes, el mayor número de niños con un cáncer diagnosticado se localiza en Valladolid, con el 28 por ciento de los casos (73), seguida de León, con el 22 por ciento (56), Salamanca (37, el 14 por ciento), Burgos (12 por ciento con 31 casos), Zamora (6 por ciento, 15 pacientes), Palencia y Soria (5 por ciento, trece y doce casos, respectivamente), Ávila y Segovia (4 por ciento, con diez y once casos).

 

TUMORES MÁS FRECUENTES

  

Los tumores notificados con más frecuencia fueron los del Sistema Nervioso Central (SNC), con un 26 por ciento, seguidos de las leucemias (24 por ciento) y los linfomas (14 por ciento).

  

Fuentes de la Consejería han señalado que en el grupo de neoplasias del SNC y Médula Espinal no sólo se incluyen neoplasias de comportamiento maligno (también las de comportamiento incierto y benigno), de manera que siguiendo los criterios de definición de caso, además de tumores incidentes primarios malignos se han registrado 15 tumores del SNC y médula espinal de comportamiento incierto, siete benignos y seis de comportamiento indeterminado hasta la fecha. En total 28 tumores de comportamiento no maligno (incluyendo los indeterminados).

  

De la misma forma, se han detectado un papiloma uroterial, un teratoma benigno en hipófisis y un neurinomatosis en ventrículo cerebral.

  

De esta forma, si se excluyen los 31 tumores de comportamiento no maligno o indeterminado hasta la fecha y se consideran sólo los 227 tumores confirmados como malignos, las neoplasias más frecuentes serían las leucemias (62, el 27 por ciento), seguidos de los tumores del SNC (39, un 17 por ciento) y los linfomas (36, un 16 por ciento).

  

El diagnóstico de cáncer se basó en un examen microscópico en el 91,1 por ciento de los casos (histología de tumor primario en 155 casos, de metástasis siete y citología o hematología 73).

  

Cabe reseñar que dos pacientes presentaron un tumor anterior al tumor notificado al Registro (un paciente con una leucemia mieloide con un hepatoblastoma previo y otro con un carcinoma basocelular de piel con una leucemia aguda linfocítica previa). Por otra parte, en ninguno de los pacientes con tumor confirmado y seguimiento realizado se notificó otro tumor posterior.

  

En cuanto al fallecimiento del paciente, se produjo en 41 casos (16 por ciento) entre un día y cuatro años y tres meses desde el momento del diagnóstico.