Salamanca, provincia de Castilla y León con menor índice de fraude en los seguros de coche

Todas las provincias de la comunidad se mantienen por debajo de la medfia nacional en este apartado.

Todas las provincias de Castilla y León, con el 4,1 por ciento, se sitúan por debajo de la media nacional en el fraude a los seguros de automóvil, entre las que se encuentra Ávila, con la cifra más baja de España.

  

Zamora es la que más fraudes registra con el 4,1 por ciento, seguida de Soria y Segovia (3,9 por ciento), seguidas de León (3,8), Palencia (3,6), Burgos y Valladolid (2,9) y Salamanca (2,3 por ciento), según un estudio de la aseguradora Línea Directa.

  

Cuatro de cada 100 siniestros declarados al seguro en 2012 fueron intentos de fraude, el doble que hace cuatro años, sin embargo Ávila fue la que menos registró.

  

El estudio de la compañía, sobre los 1,8 millones de coches asegurados y cruzando todos los casos con los siniestros de cada provincia, Jaén, Ciudad Real y Murcia son los territorios la práctica del fraude es más habitual mientras que Ávila es la que menos estafas registra, con un 1,7 por ciento.

  

El importe medio de cada intento de estafa ronda los 885 euros, una cifra que superan 11 provincias. Entre ellas, destaca Pontevedra, con un coste que triplica la media nacional: 2.858 euros, mientras que en el caso contrario Ávila es la que cuenta con menor importe, con una media de 110 euros, ocho veces menos que la media general, y Soria, con 133 euros.

 

CRECIMIENTO DEL FRAUDE

  

Según la aseguradora, el coste total del fraude en el ramo de autos ha crecido casi un 30 por ciento, hasta superar los 1.000 millones de euros anuales, y calculan que cada seguro de coche tiene un sobrecoste de 38 euros por culpa de los conductores que engañan a las compañías.

  

El perfil del defraudador se mantiene estable respecto al estudio de 2011, siendo jóvenes menores de 26 años y pymes, colectivos afectados por la crisis.

  

Por otra parte, según una encuesta de la compañía, un 9 por ciento de los conductores reconoce haber cometido un fraude al seguro alguna vez en su vida y el 33 por ciento no lo considera una práctica de gravedad.

  

En la tipología del fraude destaca que intentar incluir dentro de un parte daños ajenos al accidente sigue siendo lo más común, alcanzando el 74 por ciento.

  

Los fraudes cometidos por los proveedores (11 por ciento), los montajes (nueve por ciento) y querer hacer pasar como un golpe una avería mecánica (dos por ciento) son otros motivos.