Salamanca prepara un millón de su 'hucha' para obras y activación tras haber invertido en protección social

Obras (Foto: Archivo)

El consistorio ya pudo gastar 2,2 millones del superávit de 2019 en medidas sociales para paliar la crisis del Covid y dispone todavía de otro millón que irá también a ayudas y activación económica.

El Ayuntamiento de Salamanca ya sabe en qué va a gastar el superávit que, ahora, podrá disponer libremente tras decidir el Gobierno que permite a los ayuntamientos gastar lo que tienen en la 'hucha' desde hace años. A la espera de saber los términos y condiciones de tal decisión, el consistorio ya tiene idea del destino que va a dar a sus remanentes.

 

Es habitual que el consistorio presente superávit cada ejercicio y que destine parte de ese remanente anual a nuevas inversiones, con las condiciones del límite de gasto y endeudamiento. Mientras se deciden las reglas para gastarlo, el consistorio cuenta con los 2,2 millones generados el año pasado. "Desde el Ayuntamiento de Salamanca hemos sido muy claros, nos hemos puesto de acuerdo todos los grupos municipales. Una, más ayudas sociales; otra, reactivación económica, y en eso se tiene que gastar el dinero en estos momentos, en atender a nuestros vecinos. Es lo que estamos pidiendo los alcaldes, que nos deje gastar nuestro dinero en lo que necesitan nuestros vecinos", ha dicho el alcalde Carlos García Carbayo sobre el destino de los fondos.

 

A día de hoy, de esos 2,2 millones de euros queda en la 'hucha' aproximadamente un millón del superávit generado en 2019, que es el que se puede gastar, ya que cada año se ha venido invirtiendo el remanente del ejercicio anterior en los términos de estabilidad que había marcado Hacienda. El resto hasta esos 2,2 millones ya se pudo invertir en medidas sociales contra la crisis generada por la pandemia.

 

En cuanto al destino de ese millón de euros, destinarlo a reactivación se ha traducido generalmente en dos cosas: más obras e inversiones y más programas para fomentar el empleo y generación de actividad económica, a lo que este año se sumarán las medidas tomadas para ayudar a negocios y emprendedores.

 

Así, en los últimos años el consistorio ha invertido el superávit en obras de renovación de tuberías en varias calles, actuaciones de eficiencia energética en edificios municipales y colegios, equipos de carga para vehículos eléctricos, accesibilidad, dotaciones para participación social... Además, se continuarán desarrollando programas dirigidos a facilitar la inserción laboral de colectivos en riesgo de exclusión social o laboral y, por otro, de jóvenes titulados universitarios con los programas de excelencia y fomento del talento.

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