Salamanca pide que los colegios tengan una enfermera para atender a niños con enfermedades raras

El Colegio de Enfermería acoge una charla sobre enfermedades raras (Foto: Diego Blanco)

Muchos padres lamentan que, en ocasiones, sus hijos tengan que ir a centros de educación especial, si no disponen de enfermeras.

El curso ha empezado para todos. También para las decenas de niños que sufren alguna enfermedad rara o poco frecuente y precisan de una atención especial en las aulas. Éste ha sido el debate que se ha creado en una de las charlas sobre integración asistencial en este tipo de pacientes que ha tenido lugar este 27 de noviembre en el Colegio de Enfermería de Salamanca. 

 

Así, Arantxa Hernández, neuropediatra en el Hospital Clínico, ha destacado a la capital como una de las ciudades donde se dan "los diagnósticos más rápidos de enfermedades raras", es por ello, que "nos eligieron como sede de la Unidad de Castilla y León porque es donde se empezó a plantear desde hace años cómo acelerar el proceso de diagnóstico en estos niños y de como aportar y faciliar los procedimientos".

 

Por su parte, Natividad López, enfermera escolar y presidenta de la primera asociación de enfermeras científicas, ha hecho especial hincapié en la necesidad urgente de que cada colegio tenga la figura de una enfermera. "Estos niños pueden necesitar alimentación por gastrostomia o atención a los respiradores... depende de la enfermedad rara. Se debería trabajar conjuntamente con el profesorado en temas de educación para la salud. El profesorado tiene que saber qué le puede pasar y qué tiene que hacer, ante cualquier imprevisto, una diabetes, una parada cardiaca, una alergia... Por desgracia en muchos colegios de España falta la figura de una enfermera para atender las distintas patologías".

 

Finalmente, Ángel, profesor y padre de un niño con enfermedad rara, ha dicho que "cada vez tenemos más chicos con diferentes enfermedades... intolerancias, alergias serias... y sobre todo hay que ver que el papel del profesor no llega a cubrir esas necesidades y no estamos preparados para ello. No pueden darnos inyecciones para que tú las pongas porque los pequeños tienen una alergia a un cacahuete, por ejemplo. Podríamos perjudicarles, cada uno tiene sus competencias, nosotros debemos estar formados para poder darnos cuenta de que algo pasa, pero las competencias en salud son de los profesionales médicos, es un derecho de la infancia".