Salamanca nota su primer día de cierre: poco tráfico y menos gente en una ciudad 'muerta' como pocas veces

La avenida Mirat, casi vacía este sábado. Foto: Ical

La primera jornada de confinamiento perimetral de Salamanca se salda con una ciudad mucho más vacía de lo habitual a casi 

Cielos despejados, un sol agradable y todavía no mucho frío. Sábado, día de compras por la mañana y unas tapas por la tarde. Y 30.000 estudiantes de media España en la ciudad del Tormes para empezar el curso, todavía sin la presión de la época de exámenes. Cualquier otro mes de octubre en las condiciones descritas el centro de Salamanca estaría a rebosar, pero estamos en octubre de 2020 y la pandemia lo puede todo, incluso con el bullicio de 800 años de universidad. Esa es la foto de la Salamanca confinada, una ciudad 'muerta' como pocas veces.

 

Ese es el resumen del primer día de confinamiento, el estado de alarma 'suave' implantado por la Junta para frenar el incontrolable ascenso del Covid en la ciudad. Con sus índices por encima de 500 casos por 100.000 habitantes, Salamanca lleva semanas entre las zonas urbanas más golpeadas por la segunda ola y al final el jueves pasado ocurrió lo que todo el mundo se temía: confinamiento.

 

Este sábado era el primer día tras la entrada en vigor a las 00.00 horas, y ya se ha notado. La ciudad amaneció ya muy vacía, tanto, que casi no habían puesto las calles... y tampoco los controles. Los 19 anunciados en otros tantos puntos de la ciudad no habían llegado a los lugares previstos, pero sí estaban en otros. No importaba, porque rondando las diez de la mañana el tráfico en una de las salidas de Salamanca a la vecina Santa Marta era casi inexistente. 

 

En los controles, los agentes hicieron una labor más didáctica entre la gente que iba a comprar a los centros comerciales del alfoz, que están la mayoría fuera del término municipal de Salamanca, y a los que por tanto no se puede acudir. No se detectó, según la subdelegación, viajeros que salieran de fin de semana. Por contra, sí se percibió un mayoritario cumplimiento de las medidas. Mucha tranquilidad.

 

Lo mismo pasaba con las calles del centro, que este sábado tardaron en despertar. No ha sido al nivel de pleno estado de alarma, pero sí parecido. Poco a poco, las calles y los controles se han ido animando, pero nada del otro mundo. La céntrica avenida Mirat, como se ve en la imagen, pocas veces ha estado tan vacía, pero es que este sábado ocurría más o menos lo mismo con otras arterias como Canalejas, Gran Vía, avenida de La Aldehuela...

 

Lo que no ha cambiado mucho, por ahora, es la movida nocturna. A primera hora de la tarde, juventud de terraceo en la 'zona cero' de la fiesta, Gran Vía y alrededores, puede que adelantando la hora en vistas al primer cierre prematuro de bares esta pasada noche. Las fiestas en pisos, los ruidos y las multas por no usar la mascarilla se han repetido del viernes al sábado, con ocho intervenciones en viviendas donde había más de esas seis personas que ahora se pueden reunir como máximo, y a buen seguro que se repetirán esta noche de sábado como ocurrió en la del jueves. Es el gran problema, porque las imágenes pesan en las decisiones, más cuando las cifras acompañan, y acompañarán si sigue habiendo contagios: reunidos y sin mascarilla, estamos abocados a seguir contándolos. Veremos si quince días de cerrojazo son suficientes para bajar niveles.

Comentarios

LOGICO 18/10/2020 13:00 #1
Absurdo.Las medidas tomadas y el confinamiento no sirven de nada y lo saben.Mientras no se cierren todos los bares y discotecas,etc. todo será inútil y ellos lo saben bien.Ese es el foco real y todos lo sabemos.Pero mientra el alcalde y su lacayo concejal de ´hostelería' sigan alentando a la gente a seguir en ese camino y se siga dando órdenes a la policía local para que no molesten a dichos locales no hay nada qué hacer.Pero en Salamanca eso es imposible.A saber cuantos coches y chalés se han comprado ultimamente a costa de la pandemia.

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