Salamanca mantiene un tren con 20 años para ir a Valladolid y los altos precios para ir a Madrid

El viejo TRD 594 que sigue haciendo el viaje Salamanca-Valladolid-Palencia. Foto: F. Oliva

El Gobierno no contempla retirar de la conexión Salamanca-Valladolid-Palencia los TRD de la serie 594, construidos en 1997 y que recuperó en 2013 pese a las protestas. Y no hará de servicio público el Alvia a Madrid, que mantendrá su esquema de precios y horarios.

Las conexiones ferroviarias entre Salamanca y su entorno no van a mejorar. Este viene a ser el mensaje del Gobierno para la provincia, contenido en una respuesta parlamentaria en el Congreso que deja bien a las claras que no hay planes para renovar trenes o bajar precios en dos de las rutas fundamentales para Salamanca, la de Valladolid y la de Madrid.

 

Así lo ha denunciado este lunes el diputado socialista David Serrada, autor de una pregunta parlamentaria que, casi ocho meses después de ser formulada, tiene una respuesta que va a dejar las comunicaciones ferroviarias de Salamanca con Valladolid y Madrid como están a pesar de que el material rodante es mejorable y los precios, también.

 

En primer lugar, el Gobierno "no tiene previsto, ni contempla, sustituir los trenes diesel del servicio de Media Distancia que unen Salamanca con Palencia y Valladolid por trenes eléctricos aprovechando la nueva electrificación de la línea". Esto supone que la conexión con Valladolid se seguirá haciendo con los viejos TRD 594, una serie de trenes que data de 1997 y que siguen circulando por la línea regional Salamanca-Valladolid-Palencia, incluso, en sus versiones más antiguas y desfasadas. Es el mismo tren que aparece en la imagen de esta información, tomada hace unos días en el andén de la estación de Campo Grande procedente de la de Salamanca.

 

La serie 594 tiene una larga historia con Salamanca, y no siempre feliz. El encargo dotó de un buen número de unidades para las líneas regionales y pronto empezaron a dar problemas allí donde se implantaron. En el caso de la conexión Salamanca-Valladolid, fueron muchos los incidentes: incendios, viajes sin calefacción o sin aire acondicionado, fallos en los frenos... Que se traducían en constantes retrasos y un mal servicio. A pesar de que fueron sometidos a modificacoines, no dejaron de dar problemas. Tras las protestas vecionales, fueron retirados en 2010, pero Renfe los recuperó en 2013 para esta misma conexión.

 

El viaje en estos trenes dura cerca de hora y veinte minutos, sus prestaciones son escasas, llegan sólo dos vagones y las muchas paradas hacen que se demore en exceso; en ocasiones siguen dando problemas con la climatización. Se reconocen por el fuelle negro del frontal de los más antiguos, todavía en servicio, o una carcasa algo más estilizada en los modificados.

 

 

EL ALVIA DE MADRID, IGUAL DE CARO

 

El Ejecutivo nacional también ha indicado, en la misma respuesta al diputado salmantino, que "no tiene previsto declarar ni incluir como Obligación de Servicio Público (OSP) el trayecto entre Salamanca y Madrid con los actuales trenes rápidos Alvia tal y como sí tienen ya reconocido otras provincias y otras líneas de altas prestaciones de la Comunidad", ha apuntado el PSOE. 

 

Esto significa que, mientras no sea un servicio indispensable, Renfe podrá seguir explotando la conexión con un criterio más comercial que de servicio público. Así que las tarifas se mantendrán sin cambios ni posibilidad de promociones o rebaja en los precios. Algo que deja en agua de borrajas el acuerdo que se trajo el alcalde, Alfonso Fernández Mañueco, del último Fitur y que sólo contempla tarifas especiales para los participantes en congresos.

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