Salamanca manda decenas de animales abandonados a Ciudad Rodrigo por falta de servicio de perrera
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Salamanca manda decenas de animales abandonados a Ciudad Rodrigo por falta de servicio de perrera

La empresa que hace la recogida de animales en la capital tiene sus instalaciones a 90 kilómetros. El Ayuntamiento se plantea construir una perrera tras varios intentos fallidos de adjudicar un contrato que nadie quiere.

El Ayuntamiento de Salamanca tiene un problema con la gestión de los animales abandonados, carece de perrera municipal y la prestación de esta competencia local está en precario. Desde hace más de dos años, el servicio de recogida de animales arrastra una situación de permanente provisionalidad a la que no se logra poner solución, llevando la gestión de unas empresas a otras y con el resultado de que, a día de hoy, la recogida de animales de la capital la hace una empresa que tiene que llevarse los ejemplares que captura a Ciudad Rodrigo. En 2016 fueron nada menos que 179. Por eso, se está planteando construir una nueva perrera municipal.

 

El servicio de control y recogida de animales vagabundos y abandonados es una competencia plenamente municipal. Según los últimos datos disponibles, en 2016 se recogieron 179 animales, la mayoría perros (116) y gatos (56), aunque también hubo dos caballos, dos hurones, un conejo, un pato y una rata. El volumen de avisos supera los 170, pero ha habido años en los que la cifra ha llegado hasta los 286.

 

El servicio es, en teoría, las 24 horas del día, pero hay muchas quejas al respecto. Cuando se recoge un animal, se avisa al servicio, pero no atiende siempre ni inmediatamente. Una vez se hace la recogida, los animales heridos o enfermos van a una clínica con la que hay un acuerdo; los que no lo están, pueden ir a unas dependencias municipales. Actualmente se usan instalaciones en la zona del antiguo depósito de vehículos y otras en el Motalvo, pero son estrictamente para estancias temporales. La empresa concesionaria tiene sus instalaciones autorizadas en Ciudad Rodrigo: desde allí viene a la recogida y allí se tiene que llevar los animales.

 

Eso es así desde hace años, cuando se decidió que el servicio se prestara a través de una empresa privada a la que se adjudica tras una licitación abierta. Las empresas o protectoras que lo han prestado hasta ahora tenían siempre sus instalaciones fuera de la capital, pero el récord de distancia lo marca el caso actual. Sin embargo, desde mediados de 2016 el contrato ha empezado a dar problemas. Aquel año renunció la adjudicataria y hubo que abrir de nuevo la adjudicación para buscar una empresa. Y desde entonces se ha ido improvisando.

 

A la situación se ha añadido otra dificultad: el interés por el contrato es nulo. El consistorio ha iniciado al menos tres procesos de contratación que han quedado desiertos: uno antes del verano y otro que terminó el 9 de julio. A ninguno se presentó empresa alguna. El día 31 de julio expiraba el contrato y la empresa actual manifestó que no quería continuar, aunque parece que prestará el servicio de manera provisional mientras se encuentra una solución. En la última licitación se dobló la cuantía (89.000 euros) y tampoco acudió ninguna empresa: se ha declarado desierta el pasado 14 de septiembre. El cuarto proceso está en marcha ahora con criterios más abiertos para intentar adjudicarlo.

 

El problema es que a pesar del volumen del servicio, el Ayuntamiento de Salamanca carece a día de hoy de instalaciones adecuadas. La clave de fondo es la falta de núcleo zoológico. Es la denominación de las instalaciones adecuadas para la estancia y recogida de animales, con todo tipo de fines. Hay un registro y la autorización la concede la Junta de Castilla y León. En Salamanca hay 206 titulares repartidos en 210 códigos según especies. Y el único ente público que tiene un núcleo zoológico es el Servicio Territorial de Medio Ambiente para el Centro de Recuperación de Aves de “Las Dunas”. Ningún ayuntamiento ni la Diputación tiene instalaciones autorizadas.

 

Ante esta situación, el Ayuntamiento de Salamanca se plantea hacer unas instalaciones propias y adecuadas al servicio para poder cederlas a la empresa que se ocupe de la recogida de animales: la contratista daría el servicio en las instalaciones municipales, evitando el coste inasumible de tener un núcleo zoológico propio para poder prestar el servicio en condiciones. La capital carece de instalaciones, pero unas nuevas podrían tener sentido si dan servicio a los municipios del alfoz; se podría pedir la colaboración de la Diputación de Salamanca.