Salamanca-Madrid en tren: luz verde al objetivo '90 minutos', más dificultades en frecuencias y horarios
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Salamanca-Madrid en tren: luz verde al objetivo '90 minutos', más dificultades en frecuencias y horarios

Con las obras de supresión de los pasos a nivel de Gomecello permitirán mejorar tiempos de viaje, el debate se centra en, tarifas, frecuencias y horarios del tren rápido, que dejó firmados el PP como están.

El tren rápido entre Salamanca y Madrid afronta este 2020 su quinto año completo de funcionamiento tras su estreno a finales de 2015 con el reto de alcanzar el objetivo '90 minutos', rebajando el tiempo de viaje a esa hora y media exacta. La clave es la mejora de la línea, concretamente, la eliminación de 'obstáculos' para esa rebaja de tiempos. Y el debate se centra en el conjunto tarifas/frecuencias/horarios.

 

Con el anuncio de las obras de la supresión de pasos a nivel en Gomecello, que empezarán este mes de febrero o a comienzos de marzo como publicó TRIBUNA, se dará un paso para mejorar el viaje. Tras siete años de interminables esperas y trámites enfangados, la adjudicación de la obra, la formalización del contrato y el anuncio del inicio de actuaciones lo va a permitir, aunque habrá que esperar todavía un tiempo. El plazo de obra es de 22 meses, así que en torno a 2022 estará listo.

 

Los parlamentarios del PP han solicitado "agilizar la ejecución de todas las inversiones presupuestadas que afectan a la línea ferroviaria de alta velocidad entre Madrid y Salamanca" y se han referido a la supresión de los pasos a nivel y el cerramiento completo de la vía entre Salamanca y Medina del Campo. Lo que solicitan es mejorar la línea para alcanzar ese límite de los 90 minutos, algo en lo que ya se está trabajando por parte del actual Gobierno que es el que ha conseguido agilizar trámites tras años de demoras. Actualmente, los trenes rápidos Salamanca-Madrid tardan entre 96 y 98 minutos, y aunque parezca poco, rebajar tiempos esos escasos minutos no es sencillo.

 

El otro debate que está sobre la mesa es el de las tarifas, horarios y frecuencias. En esta cuestión el actual Gobierno se ha topado con el hecho de que el anterior ejecutivo del PP los dejó 'firmado y atados'. Cuando se anunció la puesta en funcionamiento de este servicio, se negoció cuáles iban a ser las condiciones de prestación, empezando por frecuencias y horarios. Quedó definido con los cuatro servicios diarios actuales y los horarios fijados.

 

Después, el PP ha solicitado aumentarlos con una quinta frecuencia, pero eso depende de lo firmado en su día, que refleja cuatro, y de que las cuentas cuadren porque es  un servicio comercial en el que hasta la mitad de las plazas fueron vacías hace unos años. También han insistido los parlamentarios del PP en cuestionar el cambio horario que se hizo al adelantar la salida del primer servicio a las 6.25 de la mañana; el Gobierno ha respondido que así se puede llegar a las 8.03 a Madrid, algo que demandaban muchos usuarios que quiere estar a primera hora de la mañana en la capital para gestiones y negocios.

 

En la conexión conviven, además, dos realidades, ya que por un lado hay servicios y billetes declarados Obligación de Servicio Público y otros que son pasajes comerciales, que no son compensados con ingresos del Estado y que forman parte del negocio del operador Renfe. Eso hace que las tarifas para 2020 hayan subido ligeramente y presenten una disparidad de precios. La base, los 40 euros que cuestan los pasajes y el hecho de que para beneficiarse de los mejores precios hay que invertir hasta 700 euros en comprar los abonos más ventajosos.

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