Salamanca ha dado acogida a 600 refugiados durante los últimos cuatro años

El Ayuntamiento de Salamanca ratifica con ocho colectivos sociales el pacto institucional para acoger a personas refugiadas.

El Ayuntamiento de Salamanca, a través de la Concejalía e Igualdad de Oportunidades, que representa Ana Suárez, ha ratificado el Pacto Institucional para acoger a personas refugiadas, en un acto celebrado en el Salón de Recepciones y en el que han estado presentes las ocho entidades que lo han rubricado. El objetivo del Pacto es elaborar un plan de protección y acogida, que haga posible que, desde la colaboración y la coordinación, las entidades firmantes atiendan las necesidades de acogida, atención básica y acompañamiento de los refugiados que vengan a Salamanca, comprometiéndose a aportar los recursos y medios necesarios para cumplir dicho objetivo.

 

Tras la firma del pacto, Ana Suárez ha señalado “cuando una persona se ve obligada a abandonar su país de origen, su familia y su vida, en muchos casos llegan a nuestro país en condiciones de máxima vulnerabilidad y gracias al trabajo coordinado de las instituciones y las organizaciones se encuentra con una segunda oportunidad”.

 

El Ayuntamiento de Salamanca y la Diputación de Salamanca, junto con la entidades Cruz Roja, Cáritas y Accem firmaron el 28 de septiembre de 2015 un Pacto Institucional Local y Provincial para acoger a personas refugiadas, en el marco del Programa Global de Protección Internacional del Ministerio de Empleo. A este pacto se han adherido después la Asociación Salamanca Acoge y la Fundación Cepaim, incorporándose como nuevo miembro la Fundación Ymca.

 

El programa de trabajo se basa en una metodología de intervención con personas refugiadas que se establece en fases: la primera acogida o fase cero (fase  de acogida y diagnóstico), primera fase o fase  de  acogida  temporal (donde pretende cubrir las necesidades básicas de las  personas beneficiarias); segunda fase o fase de integración (donde se pretende  potenciar los  procesos de autonomía de las personas) y tercera fase o fase de autonomía (cuando se puede necesitar asistencia o apoyo eventual o esporádico).

 

La estructura organizativa prevista en el mismo está integrada por una Comisión Institucional y por una Comisión Técnica que está compuesta por personal técnico y personas representantes de las entidades firmantes con capacidad de intervención y constituirá el Grupo de Trabajo del Pacto que se ha reunido en veintidós ocasiones en estos últimos 4 años de vigencia. Durante estos años a las personas solicitantes de refugio, que proceden de todos los continentes: Europa, Asia,  América Latina, África y Países Árabes en conflicto; se les ha apoyado con asesoramiento jurídico, acompañamientos, información, prestaciones económicas, cursos de español, formación.

 

 

Intervenciones llevadas a cabo durante los últimos 4 años

 

  • En Accem, se han realizado las siguientes  intervenciones: 409 en fase 0, 243 en fase 1 y 445 en fase 2 y 3 .
  • Salamanca Acoge’ ha realizado las siguientes  intervenciones: 75 en fase 0, 54 en fase 1 y 78 en fase 2 y 3.
  • ‘Fundación Cepain’ ha realizado las siguientes  intervenciones: 162 en fase 1 y 138 en fase 2 y 3.
  • Cruz Roja ha realizado las siguientes  intervenciones: 151 en fase 1 y 254 en fase 2 y 3.
  • Caritas ha realizado 394  intervenciones.
  • Diputación de Salamanca ha atendido a 40 personas.
  • Ayuntamiento de Salamanca, a 213 personas atendidas.

 

Con los datos expuesto, a lo largo de estos cuatro años, aproximadamente 600 personas refugiadas han sido atendidas, en sus diferentes fases por las instituciones, entidades y organizaciones firmantes del Pacto, el cual ha aportado un punto de intercambio y coordinación de actuaciones entre las diferentes entidades que trabajan con las personas refugiadas de forma que de 5 firmantes del Pacto de 2015 se pasa a 8 entidades que lo firman

 

Es voluntad de los y las firmantes la renovación del Pacto, con el objetivo de seguir manteniendo e impulsando esta coordinación y avanzar en un trabajo en red de las diferentes instituciones, añadiendo valor a la metodología de trabajo centrado en la persona, poniendo a esta en primer término al objeto de convertirlas en sujetos de pleno derecho, facilitando así su integración en nuestra sociedad.