Salamanca enciende su Navidad con el horario de Vigo y casi las mismas horas de iluminación que Madrid
Cyl dots mini

Salamanca enciende su Navidad con el horario de Vigo y casi las mismas horas de iluminación que Madrid

La iluminación navideña se enciende este viernes y estará puesta más de 250 horas. Su horario supera lo marcado por la ley de contaminación lumínica: la ciudad carece de una ordenanza que lo regule.

Salamanca estrena este viernes la iluminación navideña para las fiestas 2018/2019. Según lo previsto, la ciudad estará decorada con motivos luminosos desde este día 30 de noviembre y hasta el próximo 7 de enero. Son 39 días y más de 250 horas en total según el horario previsto, cifras que colocan a la ciudad entre las que tienen una iluminación más prolongada, lo que coloca al municipio técnicamente fuera de la normativa regional contra la contaminación lumínica y al margen de su propio compromiso para regular la iluminación municipal con una ordenanza.

 

La ornamentación navideña lucirá desde el viernes, 30 de noviembre, hasta el 7 de enero. El horario será desde las 18:30 hasta la 1:00 horas. En total, más de 253 horas de alumbrado en 80 calles, plazas y glorietas, además de otros elementos como el gran árbol de la plaza España. Este año se estrenan elementos y los arcos de "Felices Fiestas" se sustituirán por estrellas iluminadas en tres dimensiones con luz blanca en las entradas a la ciudad. Se usan bombillas de bajo consumo.

 

Salamanca es una de las primeras capitales de Castilla y León que enciende la iluminación navideña, junto a Soria; León también inauguraba este viernes, pero problemas con un contrato obligarán a retrasar la fecha de encendido. Valladolid empieza este día 1 de diciembre y en Zamora, por ejemplo, acaban de empezar a ponerlas. Ávila, Burgos y Palencia empiezan el 5 de diciembre, antes del puente.

 

En 39 días, Salamanca supera las 253 horas de iluminación, casi tantas como Madrid (263 horas) que empezó hace una semana. Lo hace gracias a un horario muy extenso, de 18.30 horas a 00.01 de la madrugada de cada día. Es el mismo horario general que ha adoptado el Ayuntamiento de Vigo, la gran sensación de los últimos años en materia de iluminación navideña, y que publicita su decoración como atractivo turístico con una campaña que ha llegado a Salamanca.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Este generoso horario sitúa a Salamanca técnicamente fuera de la normativa regional. La ley de contaminación lumínica aprobada en 2010 establece las 23.00 horas como límite para tener encendida iluminación ornamental, con un extra de una hora en viernes, festivos y vísperas de festivos. "Los sistemas de iluminación de fachadas o infraestructuras con motivos estéticos, comerciales u ornamentales y de luminosos comerciales deberán ajustar su horario de funcionamiento desde la puesta de sol hasta las 23 horas, aunque podrá prolongarse en una hora en días festivos, vísperas de festivos y viernes de todo el año", dice exactamente.

 

 

Sin ordenanza que lo regule

 

La norma permite a los ayuntamientos variar estas franjas horarias y autorizar horarios distintos para casos especiales, pero siempre a partir de los criterios de prevención de la contaminación lumínica y ahorro energético marcados en esta norma. Se usan bombillas de bajo consumo, pero la cantidad de horas de iluminación va contra el concepto de contaminación lumínica. Sin embargo, el Ayuntamiento salmantino carece a día de hoy de una ordenanza que regule la iluminación de monumentos, épocas especiales como la Navidad o que sirva para aplicar la ley regional, que tampoco se ha desarrollado. Y eso a pesar de que Ciudadanos presentó una moción para desarrollar una ordenanza de contaminación lumínica.

 

En concreto, la normativa autonómica indica que los ayuntamientos deben establecer diferentes zonas de intensidad lumínica, lo que requiere de un estudio detallado de calles, plazas y edificios. A partir de ahí, la ordenanza municipal podrá acompasarse a la regional y a las exigencias de la normativa estatal de Industria, que sí marca niveles de iluminación. Por el momento, son los técnicos municipales y la empresa concesionaria del contrato de iluminación pública los que determinan la intensidad que se da en cada caso ateniéndose a la normativa existente.