Salamanca dice 'no' (hasta el año que viene) al autobús eléctrico

Buses híbridos y eléctricos del Ayuntamiento de San Sebastián. Foto: DBus

El Ayuntamiento de Salamanca descarta incorporar ya vehículos eléctricos al bus urbano: la falta de infraestructuras de recarga y el precio lo complican. Se da un año para estudiar las experiencias de ciudades como Madrid y San Sebastián.

Los autobuses eléctricos tendrán que esperar, al menos, de momento. Esa es la decisión que ha tomado el equipo de Gobierno en el Ayuntamiento de Salamanca, que seguirá apostando por los autocares propulsados a gas tal y como se estableció en el nuevo contrato con la empresa concesionaria y que, por ahora, descarta probar con los vehículos 100% eléctricos o con modelos híbridos a pesar de las ventajas que podrían tener para el casco urbano.

 

La cuestión la ha puesto sobre la mesa desde hace unas semanas el PSOE, que ha aprovechado la comisión de contratación de este martes para insistir. El órgano trataba la compra de tres nuevos autocares para sustituir a tres vehículos propulsados todavía por gasóleo; en total, se van a gastar más de 750.000 euros para la adquisición de los tres nuevos, motivo por el cual los socialistas habían propuesto que se empezaran a incorporar nuevos autobuses eléctricos. Sin embargo, el equipo de Gobierno del PP ha preferido seguir con el plan marcado por el actual contrato de la concesión que, por cierto, está impugnado.

 

Según el concejal socialista Arturo Ferreras, las explicaciones del equipo de Gobierno se centran en el alto precio de los vehículos y en el coste de las infraestructuras necesarias para alimentarlos. A día de hoy, Salamanca carece casi por completo de puntos de carga para vehículos eléctricos, a pesar de los anuncios de los últimos años para incorporar algunos, lo que complica que circulen más de estos vehículos; también habría que invertir para incorporar puntos de carga en las cocheras de la empresa del bus urbano.

 

Eso sí, se ha abierto la puerta a reconsiderar esta decisión dentro de un año. Es el plazo que se ha dado para analizar las experiencias de otras ciudades donde ya circulan este tipo de vehículos como parte del parque de las líneas del bus urbano. Algo que ya se podría haber hecho, porque en el caso de San Sebastián circulan buses eléctricos desde 2014 y cuentan desde hace años con vehículos híbridos. La capital guipuzcoana es un modelo a seguir porque es la ciudad con un mayor ratio de uso del bus urbano y por la inclusión de vehículos que permitan luchar contra la contaminación. Por cierto, la empresa está mayoritariamente participada por el propio ayuntamiento donostiarra.

 

De hecho, en julio del año pasado la compañía que gestiona el servicio del bus urbano en San Sebastián incorporó cuatro nuevos vehículos, dos eléctricos y dos híbridos. Los eléctricos anuncian una autonomía de 200 kilómetros sin cargar, son totalmente silenciosos y libres de emisiones; además, es una tecnología con menos mantenimiento. Y los híbridos tienen un sistema start-stop, como el de los turismos más modernos, que para el motor cuando no está en marcha: ahorra un 30% de combustible y emisiones. En total, y según la propia empresa, los dos nuevos vehículos eléctricos modelo IRIZAR-i2e y los dos autobuses híbridos del modelo SOLARIS URBINO 12 Hybrid  han supuesto una inversión de 1.637.642,16 euros, a 400.000 euros por unidad de media.

 

Están por encima de lo que van a costar los de gas que ahora compra el Ayuntamiento de Salamanca (250.000 euros cada uno), y ahora hay que analizar si la diferencia merece la pena en términos de economía y ecología.

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