Salamanca desaparece: perderá 28.000 habitantes en los próximos quince años

(Foto: Chema Díez)

La provincia verá desaparecer al 10% de su población actual: menos nacimientos, el doble de defunciones y una fuerte migración hacia otras provincias, las causas.

La crisis demográfica es, sin duda, el gran reto al que se enfrenta España y, muy especialmente, provincias con un profundo déficit poblacional como Salamanca. Lo malo es que la batalla se pierde casi cada día, y los últimos datos así lo atestiguan. Según las últimas proyecciones, la provincia va a perder cerca del 10% de su población en los próximos 15 años. 

 

La última proyección del INE sobre población indica que Salamanca va a perder cerca de 28.000 habitantes hasta 2033. Ahora mismo viven en la provincia 333.714 personas y, dentro de quince años, los cálculos estiman que su población será de 304.698 personas, y manteniendo con dificultad la barrera de los 300.000 habitantes. Aunque no hay datos para la capital, la población más grande de la provincia no es ajena a la pérdida de población y, si mantiene el 50% habitual de población, se quedaría en torno a los 150.000 habitantes.

 

El motivo, la escasez de nacimientos, que pasan de los 1.900 actuales a poco más de 1.700 en 2033. Las defunciones también bajan, pero dentro de 15 años rondarán las 3.800 actuales con lo que el saldo vegetativo será muy negativo. Las migraciones internas seguirán fuertes, con cerca de 4.300 salmantinos que se irán a otras provincias cada año, mientras que vendrán menos habitantes de otras latitudes, unos 3.500 al año, con lo que el saldo será negativo.

 

La pérdida de población va a ser paulatina y progresiva, sin recuperación alguna prevista y en unos niveles poco habituales. De hecho, es peor que la media de Castilla y León y que la media nacional.  Castilla y León perderá un 8,6 por ciento de su población en quince años, un total de 206.948 habitantes, el mayor descenso experimentado en España. En términos relativos la caída de población que sufriría Castilla y León sería la mayor del país, seguida de Galicia, con una bajada del 8,6 por ciento y Extremadura, con -6,6 por ciento.

 

Según estos datos, de mantenerse las proyecciones demográficas se producirá una evolución diferente entre las comunidades en los próximos 15 años, con crecimiento de habitantes en nueve comunidades así como en Ceuta y Melilla y caída en el resto. Las comunidades que ganarían población serían Madrid, Cataluña, Canarias, Valencia, Andalucía, Baleares, Murcia, Navarra, País Vasco, Melilla y Ceuta, mientras que el resto de autonomías perderían habitantes.

 

En el lado contrario, Castilla y León es la comunidad que mas población perdería en términos absolutos, 206.948 residentes, seguida de Galicia (-138.799 habitantes), Asturias (-87.199), Extremadura (-70.789), Castilla La Mancha (64.632), Cantabria (15.541), Aragón (-1.071) y La Rioja (-1.033).