Salamanca deja en la 'nevera' durante siete meses la mejora de condiciones de su Policía Local
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Salamanca deja en la 'nevera' durante siete meses la mejora de condiciones de su Policía Local

El acuerdo y la fórmula existen desde febrero, pero el equipo de Gobierno todavía negocia, aunque da por seguro el acuerdo.

El equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Salamanca ha mantenido durante siete meses en la 'nevera' el acuerdo para mejorar las condiciones de los agentes de la Policía Local. Un acuerdo que lleva hecho desde febrero de este año, que forma parte del pacto con Ciudadanos para este año y con el que los agentes locales esperaban empezar a recuperar lo perdido durante años de ajustes, pero que a estas alturas está todavía en negociación.

 

Según ha reconocido el concejal de régimen interior y Policía, responsable de la plantilla municipal y del cuerpo, Fernando Rodríguez, se está negociando y habrá acuerdo. Algo que suena a 'viejo' porque acuerdo hay desde febrero y la medida tenía que haberse implementado hace meses: no hay obstáculos de ningún tipo para hacerlo.

 

Los 200 agentes en plantilla debían haber accedido a una mejora de sus condiciones económicas para la que sólo hacía falta encontrar un encaje técnico, y que redundará en un incremento de unos 800 euros brutos adicionales al cabo del año. La fórmula era el incremento de lo que cobran por las noches, que pasará de unos exiguos 10 euros a la órbita de los 25-30 euros que no sólo mejorará el sueldo final, sino que de paso dignificará la retribución por el servicio nocturno, muy bajo a todas luces. Esta medida servirá para paliar las diferencias de sueldos que existen entre policías locales de Castilla y León: hasta 7.000 euros menos al año cobran los agentes de Salamanca.

 

Esta mejora salarial forma parte del acuerdo entre Ciudadanos y PP para sacar adelante los presupuestos municipales de 2018, aunque el sindicato mayoritario en el cuerpo, el SSPM, tiene desde hace tiempo sobre la mesa de Fernando Rodríguez esta reivindicación. Hasta febrero no había sido fácil sacarlo adelante por las cortapisas impuestas desde el ministerio de Hacienda, donde Cristóbal Montoro vigilaba de cerca lo que gastan los ayuntamientos y que no se desvíen de la senda del límite de gasto.