Salamanca da un gran paso hacia la integración

FIESTA DEL DEPORTE ADAPTADO. La Plaza de la Concordia acogió a miles de personas haciendo deporte, con o sin discapacidad, durante todo el día
I. C.

La Plaza de la Concordia –en la trasera de El Corte Inglés– se convirtió ayer durante toda la jornada en el centro provincial del deporte adaptado.

Más de mil personas participaron ayer en las actividades que el Ayuntamiento de Salamanca y el Club Deportivo AVIVA-Sánchez Guijo programaron para fomentar la integración de personas con discapacidad en el deporte.

Desde las 11 de la mañana y hasta las 20 horas, los alrededores del Centro Comercial estuvieron divididos en varias zonas en los que se podía jugar al hockey, al baloncesto en silla de ruedas, al fútbol sala o al goalball. Además, también hubo lugar para la diversión con talleres de pintura, atracciones, un stand de Coca Cola y actividades dedicadas al atletismo divertido.

Todas las pruebas estuvieron abiertas a personas con discapacidad y sin ella, por lo que la superación, el respeto entre personas y el espíritu deportivo reinaron durante toda la jornada.

La organización del evento estuvo ayudada en todo momento por 85 voluntaros del Club Deportivo Sánchez Guijo que guiaron a los participantes por toda la zona de actividades, supervisando la participación de todos los ciudadanos. Junto a ellos colaboraron también alumnos en prácticas del curso de Auxiliar de Organización de Eventos de la Diputación de Salamanca. La organización recibió la ayuda y colaboración de Asprodes, Caja Duero, Cruz Roja, El Corte Inglés y Coca Cola.

La jornada lúdico-deportiva contó, además, con una exhibición de goalball a la 18 horas entre los deportistas de la Escuela Sánchez Guijo y los de la ONCE, que entrenan durante todo el año para jugar a este deporte paralímpico creado para personas ciegas y deficientes visuales. Participan dos equipos de tres jugadores cada uno y se juega con una pelota con cascabeles en su interior.

El objetivo es meter gol en la portería del contrario, lanzando el balón con la mano. Cualquiera de los tres miembros del equipo intentará impedir que el balón entre en la portería. Todos los jugadores llevan antifaces opacos para igualar la visibilidad de todos los participantes.

La jornada deportiva, enmarcada dentro de las actividades de la Ciudad Europea del Deporte, finalizó a las 20 horas con una gran fiesta de la espuma.