Salamanca da la espalda a los buses eléctricos y recurre a los de gas para sustituir los viejos de motor diésel

Presentación de los nuevos buses urbanos de Salamanca, doce vehículos de gas.

La fuerte inversión prevista, 3 millones de euros, permitirá haber comprado vehículos eléctricos que empiezan a imponerse en otras ciudades, aunque son más caros.

El servicio municipal del bus urbano incorpora doce nuevos autobuses propulsados por gas natural, la tecnología que mueve 44 vehículos, un 71% de la flota total (62 vehículos). Este tipo de vehículos son la apuesta por la movilidad limpia del Ayuntamiento de Salamanca que ha descartado incorporar buses eléctricos como se está haciendo en otras ciudades. De hecho, esta nueva compra de autobúses podría haber supuesto incorporar alguno eléctrico, pero todo apunta a que se ha descartado.

 

El propio Ayuntamiento de Salamanca se planteó hace un año estudiar las ventajas y desventajas de incorporar autobúses eléctricos al servicio urbano, y ese es el plazo que se dio para decidir. Incluso sae hicieron pruebas con un bus eléctrico en varias líneas durante unos meses para comprobar su autonomía, prestaciones, necesidades de carga, durabilidad... La incorporación de doce nuevos vehículos de gas parece confirmar que se da la espalda a los eléctricos definitivamente.

 

Los buses eléctricos son la apuesta de futuro de muchas ciudades, pero el Ayuntamiento de Salamanca ha descartado incorporarlos por el momento. Lo dijo así como respuesta a una propuesta del PSOE, que fue desestimada por el alto precio de los vehículos. Sin embargo, su proliferación en ciudades y el hecho de que muchos fabricantes apuesten por ellos puede cambiar el panorama.

 

Esta misma semana el Ayuntamiento de Valladolid ha presentado seis nuevos autobuses híbridos eléctricos que se incorporarán a las líneas 3 y 7 de Auvasa en los próximos días y que dan continuidad a la renovación de la flota tras una inversión de 2.331.353 euros (IVA incluido). Los doce nuevos autobuses de Salamanca propulsados por gas natural han supuesto una inversión municipal de 3 millones de euros. Aunque la diferencia de precio es importante, el auténtico obstáculo es que los de gas son los previstos en el plan del actual contrato municipal que hay que recordar que está anulado y pende de un hilo.

 

La flota actual de autobuses del transporte público de Salamanca está formada por 62 vehículos de los cuales 44, un 71%, están propulsados por gas natural comprimido. Cabe señalar que para posibilitar la logística del repostaje nocturno de gas natural, al haberse incrementado el número de vehículos, se ha ampliado la planta de llenado de gas de autobuses ubicada en las cocheras, añadiendo siete nuevos puestos de carga a los seis que ya existían. No se ha especificado el coste de esta inversión.

 

Los nuevos autobuses de gas natural, que han supuesto una inversión municipal de 3 millones de euros, sustituyen a los doce más antiguos de la flota, de los cuales diez eran de diésel. Tienen capacidad para 91 viajeros, espacios para personas en sillas de ruedas, faros de led, cargadores USB y cámara de marcha atrás. Cuentan con piso bajo y tres puertas y tienen una longitud de 12 metros con doble rampa para personas con movilidad reducida.

 

Los vehículos que componen la flota del trasporte urbano cuentan con wifi y un sistema de alertas de voz para avisar de la llegada a las paradas, también para las personas con discapacidad visual. Los usuarios disponen, además, de una aplicación gratuita para el móvil con información del servicio. Esta aplicación ofrece información detallada del tiempo de espera de los autobuses y de los itinerarios de las líneas, así como de cualquier incidencia.