Salamanca cierra el fin de semana con 89 denuncias por fiestas y ruidos en pisos y la amenaza al curso todavía vigente
Cyl dots mini

Salamanca cierra el fin de semana con 89 denuncias por fiestas y ruidos en pisos y la amenaza al curso todavía vigente

Los desalojos por exceso de personas en pisos se suman a las denuncias por pisos: la cifra ha sido de récord a pesar del confinamiento. La Junta ya advirtió que si la tendencia continuaba se podrían suspender las clases presenciales.

Salamanca ha terminado el fin de semana con su récord de intervenciones en pisos por ruidos, y ahora, también desalojos de fiestas por superar el límite de seis personas en reuniones. En total, 89 actuaciones por estos dos motivos que hay que sumar a las sanciones por no llevar mascarillas o las multas a locales por saltarse horarios y otras normas. Una cifra que se acerca a las 250 actuaciones en las temidas fiestas en pisos desde que empezó el curso el pasado día 1 de octubre. Y eso a pesar de la petición de la Usal de no hacer fiestas este fin de semana.

 

El número de avisos por fiestas en pisos se ha disparado durante este último fin de semana. Del jueves al viernes fueron seis los pisos desalojados más 20 avisos por ruidos. Del viernes al sábado, la noche terminó con ocho actuaciones en pisos por superar el límite de 6 personas en su interior y otros nueve avisos por ruidos. Y esta noche de sábado a domingo ha habido 45 avisos por ruidos y trece denuncias en un mismo piso por incumplir el límite de reuniones de seis personas. El fin de semana pasado, con el lunes festivo, fueron 88 intervenciones por ruidos y casi 300 multas por no llevar mascarillas.

 

Así que las fiestas en pisos siguen en auge a pesar de las advertencias, las prohibiciones concretas y el inicio del confinamiento perimetral de la ciudad, que incluye restricciones a los horarios y a las reuniones. Y con ese auge sigue también vigente la 'amenaza' sobre la continuidad del curso escolar universitario, con lo que eso supone de riesgo para la ciudad.

 

La consejera de Sanidad, Verónica Casado, exigió el pasado martes a los estudiantes universitarios de Salamanca que fueran responsables dentro y fuera de los centros y dejaran de hacer fiestas, porque "están generando un problema muy serio en la ciudad". Les recordó que “se juegan su salud, la de su familia, la de todos, pero también su futuro laboral y económico” y el de la propia Universidad, de las que advirtió que si sigue la tendencia podría acabar con las clases presenciales y cierre de sus puertas

 

Ese cierre no parece un escenario cercano a pesar de todo, por las implicaciones que tiene. Desde Sacyl reconocen que el problema no está en las aulas, por lo que sería difícil 'castigar' a las universidades, que además están haciendo un gran esfuerzo por hacer cumplir la normativa.

 

Otra cosa es lo que rodea a la actividad docente. En Salamanca, 30.000 alumnos cursan sus estudios entre la Usal y la Upsa y la inmensa mayoría son respetuosos con las restricciones, igual que la mayoría de los establecimientos de ocio respetan horarios y medidas, pero fuera del ámbito académico manda la reponsabilidad individual y las fiestas en pisos se están convirtiendo en un problema.

 

El motivo es que, a día de hoy, y según datos del Gobierno, el 25% de los nuevos brotes se producen en reuniones de familiares y de amigos. Eso no ayuda a que Salamanca le de la vuelta a su complicada situación, con más de 500 casos por 100.000 habitantes y el Hospital cada día con más enfermos de Covid. Tampoco lo hacen las decenas de multas por no llevar mascarilla o incumplir medidas que se registran en el ocio nocturno. Es ahí donde se puede larvar un problema: que a la situación delicada que ya traía la ciudad desde septiembre se sume el empujón de los casos por el inicio de curso.

Noticias relacionadas