Salamanca CF, 2018 viviendo al límite

Imagen de la celebración del ascenso en Santiago de Compostela

Es muy difícil que un año natural sucedan tantas cosas como las que ha vivido, en lo deportivo y en lo extradeportivo, el club que finaliza este 2018 en Segunda División B denominándose Salamanca CF UDS y lo comenzó en Tercera División llamándose CD Salmantino.

Ha habido cambio de categoría y de nombre pero también ha habido relevos –varios- en su banquillo, una renovación absoluta en su vestuario e incluso un terremoto en lo institucional que dejó la marcha, con ‘rajada’ incluída de un director general que había llegado para profesionalizar la entidad, de un presidente cuya gestión oscurantista sigue dejando muchas dudas y que por fin, aunque no se haya dicho de manera oficial, dejó claro que la figura que está detrás del club del Helmántico es Agapito Iglesias.

 

Centrándonos en lo que este 2018 ha dejado sobre el terreno de juego hay que reconocer que ha sido un año no apto para cardíacos con la consecución del ascenso que tuvo tintes casi heróicos. Para empezar para el CD Salmantino no fue fácil alcanzar el play off porque los resultados en la Liga no respondieron a las expectativas y, de hecho, en el mes de febrero se producía el despido de Ramón Calderé  al que reemplazó en el banquillo el joven entrenador salmantino Pablo Cortés y no fue hasta la última jornada de la Liga regular frente a la Cebrereña (3-2) cuando se confirmó la presencia en esa fase de ascenso.

 

Llegaba como cuarto en su grupo así que para ascender tocaba superar tres eliminatorias y la primera se torcía en el estadio Helmántico ante la UD Poblense que llegaba a mandar 0-2 aunque al final un 2-2 aliviaba el marcador para la vuelta en Sa Pobla. Allí de nuevo el Salmantino se veía fuera con un 2-2 cuando el choque llegaba al minuto 90 y fue entonces cuando apareció Tejedor para hacer su segundo gol del partido, y segundo de toda la temporada, y clasificar al equipo para la siguiente ronda con el 2-3 final.

 

El ‘subidón’ con el que se afrontó la segunda ronda quedó un poco sofocado tras el 1-1 en el Helmántico ante la Unión Deportiva Mutilvera pero se reavivó con el 1-2 conseguido en la vuelta con el segundo tanto del Salmantino logrado en la prórroga por mediación de Juanan.

 

Era evidente que los astros se alineaban en favor del equipo charro y la oportunidad no se podía desaprovechar por mucho que en la última y definitiva ronda tocara como rival un histórico como el Compostela y encima con la vuelta en San Lázaro después del 1-1 en el Helmántico. Había que ganar, tocaba hacer el último esfuerzo y hasta Santiago de Compostela se fue convencido el equipo y también un número importante de sus aficionados que no se achicaron en tierras gallegas y se volvieron literalmente ‘locos’ con el tanto de Garban que significó el primer ascenso en la historia del club a Segunda División B.

 

El cambio de categoría trajo muchas otras variaciones que empezaron con la decisión de no contar ni con Cortés ni con más del 90 por ciento de la plantilla del ascenso. Poniendo sobre la mesa uno de los presupuestos más altos del grupo, desde los despachos se apuntaban a retos quizás demasiado ambiciosos cuando apenas se había comenzado a dibujar el plantel. Renovados Galván, Tyson y Antonio Amaro, la pretemporada se inició con apenas una decena de efectivos y a las órdenes de un nuevo técnico, José Miguel Campos, que hasta el mismo día que comenzó la temporada no vio completo su vestuario.

 

Ya había avisado el técnico murciano que un equipo tan renovado iba a necesitar tiempo y la realidad es que el comienzo de Liga dubitativo no dejó espacio a la paciencia porque el 3 de octubre, con apenas seis jornadas disputadas, Campos era despedido por decisión del presidente Carlos Martín y en contra del criterio del director José María Movilla, que dejaba el club envuelto en un terremoto seis días después. Jugadores enfrentados al presidente, aficionados que piden la marcha de Martín, que dice tener el apoyo de ‘los dueños’, refiriéndose al mexicano Lovato y a los Iglesias, pero que finalmente se marcha del palco y, supuestamente, de la entidad, dejando al inversor mexicano como presidente.

 

Tras esos movimientos en los despachos se confirmó la llegada al banquillo de Antonio Calderón que desde entonces pelea por recomponer un equipo que diagnóstico como descompensado y que debía ganar en seguridad defensiva porque estuvo durante muchas jornadas entre los más goleados de entre los 80 de Segunda B. Eso, poco a poco, lo ha ido consiguiendo aunque queda mucho trabajo por hacer y todo con el siguiente reto en mente que no es otro, siendo realistas, que salir de la zona de descenso. 2019 es el año para hacerlo.

 

Comentarios

Socio 01/01/2019 13:25 #1
Está muy claro lo que hace falta a este equipo, un jugardor zurdo, que pueda jugar de extremo o carrilero, y chiapas en forma para quitar a los molina del centro del campo

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