Salamanca carece de zonas de baño autorizadas en ríos y embalses por tercer año consecutivo
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Salamanca carece de zonas de baño autorizadas en ríos y embalses por tercer año consecutivo

Ningún ayuntamiento ha solicitado incluir zona de baño autorizada este verano: la última vez que se registró una fue en 2016 en Puente del Congosto.

Bañarse en un río o un embalse será este verano en Salamanca imposible, al menos, desde el punto de vista sanitario. El motivo, que la provincia vuelve a carecer de zonas de aguas de baño aptas por tercer año consecutivo y ningún enclave, ni urbano ni rural, aparece en la lista de 30 zonas de baño autorizadas que incluyen dos playas urbanas en Valladolid y Zamora y numerosos ríos, gargantas, embalses y arroyos. La temporada ha empezado este día 15 de junio y se prolongará hasta septiembre.

 

Detrás de esta situación está la falta de solicitudes. Según ha explicado a este medio la delegación territorial de la Junta, la administración regional declara estas zonas de baño a petición de los ayuntamientos y no se ha producido ninguna solicitud. Por eso no hay ninguna zona de baño en Salamanca declarada apta. El último año que registró una petición, y autorización, fue 2016 cuando se incluyó zona de baño en el río Tormes a su paso por Puente del Congosto.

 

Esto no impide el baño en estos lugares, pero será careciendo del control de salubridad de las aguas que sí se hace en el resto. A lo largo del verano Sanidad realiza semanalmente los controles para declarar el agua apta o no apta para el baño y lo anuncia. Para determinar si el agua de baño es saludable se realizan inspecciones visuales y se toman muestras, tanto antes de empezar la temporada como durante la misma.

 

Si en un futuro algún municipio de Salamanca, como la capital, quisiera contar con una zona de baño autorizada debería solicitar la autorización y someterse al análisis previo antes de la temporada, además de a los análisis semanales del 15 de junio al 15 de septiembre. Además, en municipios como Zamora y Valladolid sus playas fluviales, Los Pelambres y Las Moreras, cuentan con otros servicios como aseos y vigilancia. La Junta recomienda también poner carteles y vigilar y limpiar las zonas y comunicar cualquier anomalía, lo que obliga a dotar estas zonas de socorristas y una mínima infraestructura.