Salamanca baraja instalar un radar de tramo como el de la carretera de Vitigudino en avenidas de alta velocidad

El nuevo radar de Jesús Arambarri, uno de los que se incorpora tras su instalación reciente. Foto: F. Oliva

El Ayuntamiento estudia poner un radar de tramo para controlar los excesos de velocidad en avenidas donde los conductores no tienen vigilancia.

El Ayuntamiento de Salamanca baraja instalar su primer radar de tramo en la ciudad para frenar los excesos de velocidad que se producen en algunas avenidas. Este tipo de radares vigilan la velocidad media y multan a quienes la exceden, no basta con frenar al verlo, y son el último arma de las autoridades de tráfico contra los excesos. Una apuesta que complementará la de los radares fijos instalados hace un año y que ha dado grandes resultados: 3.300 multas y excesos casi erradicados en lugares como Canalejas.

 

De hecho, sería el segundo de este tipo en la provincia una vez la DGT instale el que tiene previsto poner en la carretera de Vitigudino, en un tramo entre Doñinos y Golpejas, donde se supera habitualmente el límite de 90 km/h a pesar de que es una carretera con una alta siniestralidad: el año pasado se mataron en ella cuatro personas en accidentes de tráfico.

 

"Estamos muy satisfechos de donde están colocados ahora y somos conscientes de que hay avenidas donde hay más velocidad de la deseada. Nos estamos planteando dos posibles alternativas: o bien poner un radar de tramo en alguna avenida donde sabemos que existe una velocidad más alta de la deseable o bien replicar el sistema que tenemos en la actualidad", ha asegurado el concejal Fernando Carabias.

 

En este sentido, el consistorio tendría que decidir si compra algún cinemómetro más, ya que en la actualidad tiene dos en servicio que van rotando por las 14 cajas ubicadas en diferentes calles y avenidas, o si se instala este nuevo 'de tramo'. "Si se comprara alguno más sería para instalar más cajas", aclara el concejal.

 

 

Así funcionan

 

Este tipo de radares están entre los más efectivos para controlar los excesos de velocidad, ya que sancionan por superar los límites en un tramo, no en un punto kilométrico fijo. Los radares de tramo constan de dos o más cámaras de visión artificial sincronizadas. Situadas en ambos extremos de un tramo de carretera, calculan la velocidad media de cada vehículo en dicho tramo y sancionan a los que superan el límite de velocidad establecido. La DGT los usa desde 2015 y ahora llegan a Salamanca.

 

Este tipo de radares consta de dos cámaras de infrarrojos, capaces de leer las matrículas de los vehículos. La que se coloca primero controla el paso del vehículo, graba su matrícula y la hora de paso; la segunda, colocada después, toma de nuevo la matrícula y la hora exacta de paso. A partir de ahí, el sistema es capaz de comprobar la velocidad media de ese tramo y, si excede la reglamentaria, emite una multa.