Salamanca alcanza su nivel más bajo de población desde que hay datos

(Foto: Chema Díez)

El declive demográfico es imparable en la provincia, que ha perdido 44.000 habitantes en menos de 50 años. Las proyecciones reducen su población a los 300.000 habitantes en 2031.

La provincia de Salamanca está más vacía que nunca. Al menos, así lo dictan las últimas cifras oficiales que reflejan la cifra más baja de población en la provincia desde que hay datos. Una tendencia imparable que es inmune a las diferentes épocas demográficas como la actual, en el que el repunte nacional de población no tiene su reflejo en la provincia. El problema es doble: un saldo vegetativo negativo (más muertes que nacimientos) y escasa atracción de inmigrantes.

 

Según los datos del INE, publicados esta mañana, el número de habitantes de Salamanca es de 333.714 salmantinos a 1 de enero de 2018; son 2.300 menos en sólo un año comparado con los 336.097 del 1 de enero de 2017. El instituto nacional de estadística empezó a publicar las series de población en 1971 y entonces Salamanca tenía 380.134 habitantes: son 44.037 habitantes menos en 47 años.

 

La situación es mala, pero todavía va a ser peor. Con los datos de proyección de población sobre la mesa, para 2031, dentro de menos de quince años, Salamanca habrá perdido otros 36.000 habitantes: el declive demográfico se va a acelerar en la provincia. Según los datos del INE, Salamanca tendrá entonces un total de 302.280 habitantes por los 338.694 del año de referencia, 2016.

 

 

La población residente en España creció en el año 2017 por segundo año consecutivo y se situó en 46.659.302 habitantes a 1 de enero de 2018, con un incremento de 132.263 personas respecto al año anterior, según la Estadística de Migraciones publicada este lunes 25 de junio por el INE, que refleja también un aumento de la inmigración en un 28,4% en comparación a 2016.

 

El incremento poblacional durante 2017 se debió al saldo migratorio positivo de 164.604 personas que compensa el saldo vegetativo negativo -más defunciones que nacimientos- de 31.245 personas, según este estudio estadístico. Así, la población de nacionalidad extranjera aumentó hasta las 152.600 personas, mientras que el número de españoles se redujo en 20.337 personas debido, principalmente, al saldo vegetativo negativo (-76.365) y a un saldo migratorio negativo (-9.627), que no se vieron compensados con las adquisiciones de nacionalidad española.