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Salamanca

Rosario Juez: la primera invidente salmantina que "aprendió a ver"

LA HISTORIA

El Instituto de Microcirugía Ocular (IMO) de Barcelona ha realizado el primer implante de chip de retina Iris II a una mujer ciega de Salamanca hace seis meses y, desde entonces, ha llevado a cabo un proceso para poder aprender a estimular su nueva "visión biónica".

Publicado el 17.02.2018

¿Es posible que una persona invidente pueda aprender a ver? ¿Hasta dónde avanza la investigación para que una persona ciega tenga capacidad para poder ubicar y distinguir objetos?

 

Esta pionera experiencia la ha vivido en primera persona la salmantina Rosario Juez, invidente, quien ha recibido un implante del chip de retina IRIS®II, superando con éxito el test de evaluación del dispositivo, a los 6 meses de la cirugía que se practicó en el Instituto de Microcirugía Ocular (IMO).

 

Se trata de la primera paciente en Europa que recibe este tipo de implante, por lo que Rosario Juez ha pasado de la oscuridad absoluta debido a la retinosis pigmentaria a percibir estímulos luminosos que le permiten ubicar y distinguir objetos, aprendiendo a asociar la visión biónica –“puntos e hilos de colores”, describe– a la visión real, según recoge la página oficial del IMO.

 

Su experiencia corrobora los resultados del ensayo clínico multicéntrico llevado a cabo, también con la participación de IMO, para probar la eficacia y seguridad del chip de retina diseñado por Pixium Vision. Este estudio europeo, que sigue paralelamente en marcha para realizar un seguimiento a largo plazo de los casos, ha demostrado una mejora del rendimiento visual después de medio año en un elevado porcentaje de pacientes implantados, a los que ahora se suma el testimonio de Rosario.

 

REHABILITACIÓN VISUAL INTEGRADA

 

Las capacidades que la salmantina Rosario Juez ha adquirido gracias a 40 horas totales de entrenamiento en consulta –combinadas con práctica en su casa– son el escaneo con la mirada, la localización y la orientación de objetos, la detección de movimiento, así como el reconocimiento de diferentes tipos de formas, tamaños y contrastes. Carol Camino, especialista en baja visión responsable de la rehabilitación visual, explica que “empezó ejercitándose con objetos grandes y compactos de color blanco sobre fondo negro y, progresivamente, ha ido superándose e incorporando mayor grado de dificultad.

 

En las pruebas de evaluación realizadas en febrero ha conseguido, por ejemplo, situar un terrón de azúcar o una cucharilla de café sobre un fondo gris, aplicando la visión biónica en un entorno en el que las condiciones ya no son artificiales, sino semejantes a la realidad”.

 

La paciente de Salamanca destaca, sobre todo, las herramientas que le ha proporcionado el chip de retina en su vida cotidiana. Actualmente, lo utiliza unas 2 horas diarias y, aunque debe seguir adaptándose a su uso para sacarle el máximo potencial, ya ha podido apreciar pequeños pero significativos cambios. En su hogar, Rosario puede saber cuándo se ha dejado la luz y el televisor encendidos o dónde está su perro guía, mientras que al salir a la calle cuenta con una ayuda complementaria para sortear todos esos elementos que para ella son obstáculos (árboles, bancos, papeleras, farolas, bordillos de las aceras…), explica en la página oficial del IMO.

 

 

LA VISIÓN BIÓNICA, EN EVOLUCIÓN

 

Para esta paciente salmantina, la visión biónica es “un sueño hecho realidad”, una ansiada oportunidad para ganar calidad de vida y, a la vez, contribuir a dejar un valioso legado científico. “Mi hija también padece retinosis pigmentaria y todavía le queda mucho por delante. Espero que no tenga que llegar a mi situación; quiero que vea que hay esperanza”, afirma.

 

Según comenta, “hay muchos escollos para las personas invidentes, por lo que cualquier mejora o facilidad es importante a la hora de ganar un poco de autonomía”. Con este objetivo, la mirada está puesta en aumentar la definición que pueden obtener los receptores del chip de retina a través del desarrollo de nuevos modelos con más electrodos, cuya implantación ya se está comenzando a testar.

 

Rosario Juez tiene claro que su experiencia y la de otros pacientes que han probado la generación actual de estimuladores eléctricos de la retina es clave para lograr este avance y que todavía queda mucho recorrido por hacer. 

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  • #1 Sufridor

    17/02/2018 08:30

    Menos dinero para el fútbol y mucho más dinero para la investigación.