Rosa Valdeón entrega a alumnos del Maestro Ávila el premio escolar Prevención de Riesgos Laborales

Colegio Maestro Ávila

Rosa Valdeón ha hecho entrega de los galardones correspondientes a la duodécima edición de los Premios Escolares de Prevención de Riesgos Laborales de Castilla y León. En el acto han sido premiados cuatro centros, entre ellos el Maestro Ávila de Salamanca. 

La edición de estos premios ha contado con la participación de 38 centros escolares no universitarios de Castilla y León. La vicepresidenta y consejera de Empleo, Rosa Valdeón, ha tenido un encuentro con los alumnos de los colegios galardonados en el que ha valorado la progresiva sensibilización que existe entre los más jóvenes en la prevención y seguridad en el trabajo.

 

También ha avanzado que los premios contarán, a partir de la próxima convocatoria, con una nueva categoría que reconocerá la mejor iniciativa desarrollada en los centros escolares en materia de Prevención de Riesgos Laborales el 28 de abril, Día de la Seguridad y Salud en el Trabajo.

 

En la categoría cartel promocional se ha reconocido el trabajo de los alumnos del colegio ‘Maestro Ávila’, de Salamanca, que han presentado su trabajo titulado ‘Acusados de salvar vidas’. Se trata de la categoría destinada a alumnos de Bachillerato y Formación Profesional de grado medio y superior.

 

El premio consiste en una tableta para cada miembro del grupo que ha realizado el trabajo y en un ordenador portátil para el centro donde se ha realizado.

 

Esta iniciativa, desarrollada por la Consejería de Empleo, tiene como objetivo conseguir una cultura preventiva eficaz en la sociedad, de forma que los más jóvenes adquieran comportamiento seguros desde la edad escolar.

 

El Plan Prevención de Riesgos Laborales 2016-2020 hace de la formación un eje básico y a ella se dedican los esfuerzos de la Junta de Castilla y León para llegar al mayor número posible de destinatarios.

 

Educar en la prevención de riesgos laborales es un valor que la Consejería de Empleo considera fundamental para evitar la siniestralidad en el trabajo. Los más jóvenes deben adquirir conocimientos suficientes que les permitan enfrentarse a un futuro laboral en el que la seguridad y las buenas prácticas sean una constante de la que no se puede prescindir.

 

La educación y el impulso a las buenas prácticas contribuirán a generar una cultura preventiva de forma que los valores propios de esta cultura se integrarán en las conductas cotidianas para conseguir unas condiciones de trabajo más seguras y saludables para los futuros trabajadores.