Roban un vehículo y lo arrojan al fondo del pantano de Santa Teresa

Espectacular rescate. Un equipo de buzos y los Bomberos de la Diputación recuperaron el coche, que estaba vacío. Hallazgo. El turismo pudo ser observado gracias al descenso del nivel del agua
TRIBUNA

La habitual actividad que registra el pantano de Santa Teresa en verano se vio alterada durante la mañana de ayer por la presencia de un equipo de buzos y los Bomberos de la Diputación de Salamanca, que participaron en la recuperación de un vehículo del fondo del pantano.

La disminución del nivel de agua permitió observar su presencia en el fondo en una zona prohibida, hecho que alertó a la Guardia Civil y a los Bomberos. Un equipo de buzos realizó, al mediodía, las primeras labores de inspección para comprobar la situación en la que se encontraba el coche, sin ninguna víctima en su interior. La recuperación del vehículo en una zona de fango por parte de los Bomberos se prolongó alrededor de una hora y fue seguida por numerosos aficionados a la pesca y a los deportes náuticos que se encontraban en ese momento en Santa Teresa.

El opel Astra oscuro con placas 8375 CFL había sido robado en el mes de mayo, según fuentes consultadas por este diario, que también indicaron que quienes lo tiraron al pantano lo hicieron “de forma premeditada” ya que tenía una piedra en el acelerador “para facilitar y asegurar su desaparición”, afirmaron estas mismas fuentes.

La zona en la que se halló tiene una gran pendiente y está prohibido realizar actividad alguna como acampar, nadar o pescar en 200 metros a su alrededor.

El pantano de Santa Teresa vuelve a ser noticia tras la muerte, el pasado 4 de julio, de un joven ecuatoriano de 22 años residente en Guijuelo, que falleció al ahogarse mientras nadaba.

La víctima, de iniciales S. P. R., se ahogó en torno a las 17.10 horas cuando se encontraba en el pantano junto a otros tres compatriotas, con quienes había acudido a pasar el día. Al lugar se desplazó la Guardia Civil, un helicóptero medicalizado del Servicio de Emergencias y los servicios médicos de Guijuelo, que intentaron reanimarle sin éxito durante 40 minutos.

Al parecer, el joven, soltero y empleado de una empresa cárnica de Guijuelo, se introdujo en una zona muy profunda del pantano, desde la que pudieron sacarle inconsciente hasta en la orilla, cerca de las ruinas del castillo.