Rivera renueva su liderato en Ciudadanos sin enamorar a las bases

Albert Rivera con los miembros de su candidatura. Foto: EP

Albert Rivera seguirá dirigiendo el partido naranja, pero lo hace con la indiferencia de las bases: sólo han participado en el proceso el 35% de los afiliados. Por el camino se ha dejado 10.000 integrantes que han 'desaparecido' del censo.

DIRIGENTES DE CASTILLA Y LEÓN

 

En el equipo de Rivera se encuentran Luis Fuentes, portavoz del partido en las Cortes de Castilla y León, y Luis Garicano, que repetían, mientras que Francisco Igea y el exdiputado por Salamanca Pablo Yáñez se han incorporado a la Ejecutiva. Además, toma fuerza Inés Arrimadas, nueva portavoz del partido y de origen salmantino.

Albert Rivera ha cumplido todos los designios que apostaban por su victoria en unas primarias planteadas con un único pronóstico: que revalidara el liderato en un partido hecho a su imagen y semejanza. El resultado no podía ser otro, incluso el hecho de no ser el único candidato ha salido a pedir de boca, pero el proceso deja incógnitas no sobre su liderazgo, pero sí sobre su tirón entre las huestes 'naranjas'.

 

Las primarias estaban diseñadas al estilo C's, primando la participación y los medios telemáticos, dos de los 'mantras' que más esgrimen los dirigentes naranjas frente a otros partidos. Sin embargo, a la hora de la verdad las cifras no han sido benévolas. Rivera ha barrido a los dos contrincantes que le salieron, el sevillano Diego de los Santos y el madrileño Juan Carlos Bermejo, que no han sumado ni mil votos juntos; el ya nuevo presidente ha logrado 5.999. Ha arrasado y ha evitado ser el candidato único, lo que le hubiera dejado sin consulta. Pero sumados son 6.874 los participantes: no llega al 35% de los afiliados que podían votar. Una participación muy baja que permite presumir que no hay dudas sobre el liderazgo de Rivera, pero que no enamora a sus bases. Y que tampoco hay debate interno que mueva al partido, algo de lo que C's huye como de la peste: en sus últimos estatusos ha prohibido incluso discrepar.

 

Además, las cifras de afiliación han protagonizado un curioso fenómeno. Cuando se inició el proceso de primarias, Ciudadanos facilitó como cifra oficial de afiliados un total de 30.954. Sin embargo, la cifra ha ido mermando: para la votación de los compromisarios se dejó en unos 23.000 y para la votación para presidencia el censo ya era de sólo 20.078 afiliados: 10.000 menos que se han 'perdido' en el proceso. C's puntualiza que sólo podían participar los que estaban al corriente del pago de la cuota: muchos de los críticos estarían en las bases de datos del partido pero ya no se molestan en financiarlo.

 

Ni siquiera el hecho de que la votación se hiciera por medios telemáticos ha salido del todo bien. El sistema ha tenido fallos denunciados por sus contrincantes y, a la hora de la verdad, no sirvió para evitar un incomprensible retraso en el recuento: las votaciones terminaron a las 22.00 horas del viernes y el resultado no se conoció hasta casi la una de la madrugada del sábado.

 

Ahora Rivera encara otro mandato presidencial con las próximas autonómicas y municipales en el horizonte y decisiones importantes: entrar ya en gobiernos a los que apoya en ayuntamientos y comunidades o incluso en el nacional o seguir su táctica de mantenerse aparentemente al margen. Eso y mantener el tirón de cara a esas citas electorales parecen dos objetivos fundamentales.