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Salamanca

¿Reposar en cama si te duele la espalda? Lo recomendable es todo lo contrario

Estar en la cama es contraproducente, sobre todo si el dolor se alarga más de 48 horas. 

Publicado el 06.09.2018

El reposo en cama en caso de que exista dolor de espalda "no sólo es inútil, sino que es contraproducente", especialmente si dura más de 48 horas, según ha recordado el director de la Red Española de Investigadores de las Dolencias de la Espalda (REIDE), el doctor Francisco M. Kovacs, durante la presentación de la campaña de Prevención de las Dolencias de Espalda entre los escolares.

 

Si se sobrepasa el límite al que ha aludido el doctor, la persona con la dolencia comenzará a perder tono muscular, lo que en la práctica prolonga la duración del dolor e incrementa el riesgo de que aumente en el futuro.

 

Si duele la espalda hay que llevar a cabo es el mayor grado de actividad física que el dolor permita, ha indicado el experto. No obstante, el doctor Kovacs ha puntualizado que "tiene sentido interrumpir las actividades que desencadenen y aumenten la intensidad del dolor", pero "hay que seguir haciendo lo demás", ha completado.

 

El hecho de aconsejar reposo absoluto en cama ha sido un tratamiento estándar para el dolor de espalda, pero constituye una creencia errónea en referencia a su prevención o abordaje. Por lo tanto, el director de REIDE ha hecho hincapié en la necesidad de derribar este mito y el que relaciona la actividad física con el dolor de espalda.

 

En cuanto a la actividad física, el doctor Kovacs ha manifestado que está demostrado que el ejercicio regular "mejora y previene" el dolor de espalda. Concretamente, si aparece, hace que su duración sea más corta. Lo hace mediante mecanismos específicos, como el desarrollo de la potencia y la coordinación, de la resistencia muscular y de la mejora del riego a la musculatura.

 

Es importante, no obstante, que se tengan en cuenta "las preferencias personales del que lo practica y que se sigan los consejos de los entrenadores para no desarrollar desequilibrios musculares", ha subrayado el director de REIDE.

 

Que la población interiorice que ambas creencias están equivocadas es la pata principal de la campaña de Prevención de las Dolencias de Espalda entre los escolares, desarrollada por REIDE en colaboración con la Organización Médica Colegial (OMC). La iniciativa, que esta edición cumple 16 años, pretende que se adquieran hábitos saludables desde la infancia, más fácilmente replicables en la adultez, para la consecución de una espalda sana a lo largo de la vida.

 

La campaña se centra en la prevención. Sus objetivos, según ha apuntado el director de la Organización Médica Colegial (OMC), el doctor Serafín Romero, son "aportar recomendaciones, la toma de conciencia y promover la acción social y familiar".

 

El dolor de espalda es excepcional en los niños por debajo de ocho años, además de infrecuente. Sin embargo, entre los 13 y los 15 años, el dolor de espalda ya se presenta en una frecuencia similar a la de los adultos. De hecho, el 51 por ciento de los varones y el 69 por ciento de las mujeres comprendidos en ese rango de edad ya han sufrido dolor de espalda.

 

Aunque la mayor parte de los casos de dolor de espalda infantil se resuelven de forma espontánea, sufrirlo en esta época de la vida, especialmente de forma repetida, aumenta significativamente el riesgo de sufrir dolor de espalda crónico cuando se es adulto.

 

EL PESO DE LA MOCHILA Y LA ALTURA DE LOS PUPITRES

 

Además, hay otros dos aspectos que pueden evitar el dolor de espalda. El primero de ellos es el peso de la mochila. Aunque si la carga "es inferior al 10 por ciento del peso corporal del niño, el esfuerzo no supone ninguna sobrecarga biológica ni para la espalda ni para la musculatura", según ha especificado el doctor Kovacs, es un factor al que hay que prestar atención. No obstante, también es necesario tener en cuenta el tiempo que dure el transporte.

 

Por otro lado, el director de REIDE ha instado a preocuparse, asimismo, de la altura de los pupitres, más concretamente en los de los niños de entre 10 y 14 años. "No crecen todos al mismo tiempo, y conviven" en la misma clase niños que ya se han desarrollado con otros que aún no. "Forzar al niño a estar en un pupitre que no es apropiado para su altura aumenta el riesgo de que le duela la espalda", ha zanjado. Para él, la solución son las sillas de altura ajustable.

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