Regular comienzo, fatal final

La Unión Deportiva Salamanca repitió la historia en el Martínez Valero y no supo aprovechar la ventaja de ponerse por delante en el marcador ante un equipo que dudaba de sí mismo. Si el año pasado los locales consiguieron igualar el 0-2 con el que el Salamanca consiguió ponerse por delante, ayer la UDS se dejó remontar en la segunda parte permitiendo dos goles casi consecutivos que le sacaron completamente del partido. Fueron tantos que llegaron pronto en esa segunda mitad pero ni con minutos por delante demostró reacción el equipo salmantino.
Pepe García / Área 11

Los de Óscar Cano no estuvieron tan concentrados ni brillantes como en otras ocasiones y perdieron tres puntos por no saber mantener el ritmo intenso, en ocasiones incluso brusco de su adversario, y dejar crecer a un Elche que acabó por imponerse con justicia a un Salamanca que fue de más a menos.

Algo similar sucedió con el encuentro, soso por parte de ambos equipos, al menos en el plano ofensivo puesto que las ocasiones fueron contadas y tanto Willy como Biel, pese a que encajó tres goles, casi fueron meros espectadores del encuentro.

Prueba de ello fue la primera ocasión del partido en las botas del conjunto local. Palanca arrancaba desde la línea de tres cuartos para acabar finalizando su jugada personal con un disparo seco y raso a la base del palo de la meta defendida por Biel Ribas. Era la ocasión más clara de un partido que, controlaba bien el Salamanca en la zona de tres cuartos y tenía que esperar a los veinte minutos para ver su oportunidad más clara de peligro.

Bajo este panorama, el Salamanca tan sólo tuvo que esperar a que el Elche le diera la oportunidad de hacer daño. No llegó hasta el minuto 26 pero no pudo ser más efectiva. Primer acercamiento del conjunto charro y primer gol del partido.

Un tanto que nacía de los desajustes de la defensa y el ataque ilicitano. En el desacierto de Miguel Linares a la hora de montar la contra, en el resbalón de Verdés en defensa que dejaba el carril zurdo libre de marca, tras el intento de caza a la desesperada de Carpio a Kike López, que se zafó bien, y a la picardía de un Juanjo que tan sólo tenía que empujarla al fondo de las mallas.

Y más daño pudo hacer si Endika hubiera podido recoger un rechace de la defensa franjiverde minutos más tarde. Fue una oportunidad clara para sentenciar el partido a domicilio. Sin embargo, como siempre sucede en estos casos, el que perdona acaba pagándolo.

En una jugada aislada del conjunto local, Xumetra avisaba de lo que sería el empate. El centro del catalán no encontraba rematador y Goikoetxea tenía que sacarla bajo palos al córner. En la jugada posterior Palanca, el mejor del Elche en esa primera mitad, igualaba con un disparo desde dentro del área que cogía descolocado a Ribas. El marcador hacía honor a lo poco visto durante los primeros cuarenta y cinco minutos.

Nada hacía presagiar que la segunda mitad sería tan diferente de la primera. Al menos para los locales. Y es que en el fútbol los detalles pueden marcar partidos, y si esos detalles llegan en forma de gol, poco se puede hacer. En tan sólo tres minutos el Elche pondría tierra de por medio con dos tantos prácticamente consecutivos.

Los descuidos en los rechaces fueron una losa para el equipo de Óscar Cano que primero en la figura de Linares, desde fuera del área colocándola al palo, y después de Generelo, de fuerte disparo en un rechace de la defensa, lograban subir el segundo y el tercero al luminoso. A pesar de las entradas de Quique Martín y Marcos Márquez, el Salamanca no conseguiría recortar distancias, de hecho apenas generó ocasiones de gol, ante un Elche que ya mucho más cómodo con la ventaja de dos goles y manteniendo la intensidad en sus acciones, incluso pudo aumentar la renta a la contra con los de Cano volcados en ataque. Nueva derrota a domicilio del equipo salmantino que va perdiendo esa fuerza a domicilio con la que arrancó.