Récord de ataques de lobo en Salamanca: 183 y 438 cabezas de ganado muertas en 2016

Los problemas con el lobo durante el año pasado llegaron a su máximo. El nuevo seguro de la Junta y las medidas para reducir los daños en explotaciones donde los ataques son reiterados han reducido su número un 40% en el primer trimestre de 2017.

Los ataques de lobo y la muerte de ganado presa de esta especie han marcado un nuevo récord en Salamanca durante 2016. Sin embargo, las medidas tomadas por la Junta de Castilla y León a mediados del año pasado están empezando a dar resultado y, hasta abril, el número de incidentes y de cabezas de ganado víctimas han bajado de manera ostensible, casi un 40%. A mediados del año pasado, la consejería de Medio Ambiente estableció un nuevo modelo de seguro con pagos por muerte de ganado a los quince días de comprobarse un ataque de lobo a lo que añadió otras medidas de prevención.

 

No obstante, el dato del año pasado es preocupante. Según los datos facilitados por la consejería de Fomento y Medio Ambiente, durante 2016 se registraron en Salamanca 183 ataques, 23 más que en 2015. El resultado fue de 438 cabezas de ganado muertas, 127 de ganado mayor (vacuno) y 311 de ganador menor (ovejas y cabras, fundamentalmente). El bovino ha sufrido notablemente el incremento de ataques, con casi el doble de muertes (de 65 en 2015 a 127), mientras en ovino y caprino han bajado (de 354 a 311). A raíz de estos ataques, la Junta ha pagado ya 55 solicitudes de indemnización por un total de 25.000 euros a los ganaderos salmantinos. El nuevo seguro permite el pago en 20-23 días.

 

La cifra de 2016 supera el tope actual, que se estableció en 2015 con 160 ataques y está muy por encima de lo que había sido habitual hasta entonces. Así, y según los datos facilitados por la consejería de Medio Ambiente en su día, la provincia de Salamanca cerró el año con la cifra más elevada desde el año 2008 y con una tendencia que marca ritmo alcista desde el ejercicio 2010. De hecho, los años 2008 y 2009 también fueron protagonistas en este apartado con 100 y 111 ataques al ganado respectivamente, mientras que 2010, 2011, 2012 y 2013 se cerraron con 76, 87, 83 y 97 respectivamente, según los datos oficiales.

 

En Castilla y León, los ataques de lobo al sur del Duero se multiplican por cuatro desde 2008 hasta los 1.882 siniestros el año pasado con la muerte de 3.335 cabezas de ganado.

 

 

MENOS ATAQUES EN EL PRIMER CUATRIMESTRE

 

En el lado positivo, que las medidas adoptadas por la consejería en los últimos meses parecen estar dando frutos. Según los datos de la consejería, hasta el mes de abril se han producido 56 ataques en los que han muerto 165 cabezas de ganado, muy por debajo de las cifras del mismo cuatrimestre de 2016: entonces se contabilizaron 110 ataques y 296 muertes. Es un 40% de mejora.

 

En mayo de 2016, tal y como se comprometió el consejero de Fomento y Medio Ambiente, Juan Carlos Suárez-Quiñones, se publicó la Orden que hizo efectivo un seguro suscrito a cargo de la Junta de Castilla y León para indemnizar el pago de los daños causados a la ganadería en la zona de protección del sur del Duero de una forma ágil, tanto por el daño real como por el lucro cesante. Esta Orden establece que en el plazo de quince días, desde la comunicación del ataque, el ganadero perciba el importe estipulado.

 

Esta medida de compensación de daños vino acompañada de otras para reducir los daños reiterados a determinadas explotaciones, como es el asesoramiento para establecer medidas preventivas y la búsqueda de líneas para su financiación, y si no hubiera otras soluciones satisfactorias, controlar las poblaciones locales de lobos con las batidas previstas, de las que la Junta ha evitado agotar los cupos. Además, en septiembre se convocaron ayudas por 180.000 euros para compensaciones.

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