Rafael, El Bosco, Canaletto, Hockney y Cézanne en la nueva temporada de documentales de arte en Van Dyck

Las entradas cuestan 6 euros y hay precios especiales para grupos y matinales escolares.

Una de las sorpresas cinematográficas más gratas de los últimos años ha sido la eclosión de los documentales de arte. Tras el éxito de la temporada pasada, con filmes dedicados a Monet, Miguel Ángel o Botticelli, este otoño regresamos con nuevos contenidos muy atractivos.

           

Primera parada: Rafael Sanzio. Considerado un pilar del Renacimiento, tuvo una vida dichosa pero corta: murió con 38 años, en 1520. Antes, le dio tiempo a aprender de los mejores en Florencia, a trabajar para duques y papas (Julio II y León X), a fundar el taller más grande de la época -50 aprendices que ejecutaban los encargos que él esbozaba-, a amar a decenas de mujeres y a influir en la pintura de los siguientes cuatro siglos con su sentido de la armonía y la proporción, sus juegos de perspectiva y su dinamismo interno (no hay personaje cuyo rostro no cuente una historia).Raphael, the Lord of the Arts repasa su carrera, con atención a La escuela de Atenas, uno de sus monumentales frescos en las estancias del Vaticano. Lo veremos el jueves 2 de noviembre (20.30), elmartes 7 (a las 17.30) y el martes 14 (a las 20.30).

           

Continuaremos con El fascinante mundo de El Bosco. Nuestros espectadores recordarán el documental sobre El jardín de las delicias, en el que intelectuales como Salman Rushdie o Miquel Barceló se situaban frente al cuadro y aportaban sus reflexiones. Este nuevo filme se adentra en la figura del neerlandés Hieronymus Bosch (1450-1516): sus orígenes, su educación, su estilo. ¿Qué significan sus símbolos, tan enigmáticos? ¿Por qué en su Ecce homo nos fijamos más en la muchedumbre -y su sed de sangre- que en Cristo y su sufrimiento? El año pasado, su ciudad natal -Hertogenbosch, Países Bajos-, celebró su quinto centenario con una retrospectiva. El pequeño museo Noordbrabants logró reunir 17 de sus 24 lienzos y 19 de los 20 dibujos que se conservan, joyas como El bosque tiene oídos, el campo tiene ojos, que se adelanta varios siglos al surrealismo. Martes 21 de noviembre a las 20.30 y martes 28 a las 17.30.

           

Tendremos que esperar hasta 2018 para el siguiente documental. El martes 30 de enero a las 20.30 y el martes 6 de febrero a las 17.30 nos llegará Canaletto y el arte de VeneciaNunca una ciudad ha estado más vinculada a un artista. El genio italiano del Settecento (1697-1768) perfeccionó el paisajismo hasta el punto de que inventó un subgénero: el vedutismo (del italiano veduta: “vista”). Tal era el detalle de sus panorámicas urbanas (el Gran Canal, el Puente de Rialto, la Plaza de San Marcos) y el realismo de sus escenas: el carnaval, las regatas, las visitas de embajadores… Lo que pocos saben es su relación con Inglaterra: el agente de Canaletto, Joseph Smith -cónsul británico en Venecia- vendió su colección al rey Jorge III en 1762, con lo cual una buena parte de la obra conservada se encuentra nada menos que en el palacio de Buckingham.

           

Seguiremos en Londres, tres siglos después, para conocer a David Hockney (Bradford, 1937), artista británico más grande de las últimas décadas. De talento poliédrico, nunca academicista, saltó a la fama en los 60 dentro del pop art; más adelante, con sus collages de miles de fotos y, por supuesto, con sus cuerpos al sol en azules piscinas de Los Ángeles, adonde se mudó de joven. Sin embargo, estas dos exposiciones de la Royal Academy (Una visión más amplia, de 2012, y 82 retratos y un bodegón, de 2016) abarcan sus últimos años. Ya octogenario, ha vuelto a su Yorkshire natal, con sus prados ondulados y sus árboles (“no hay uno igual, como las personas”). Siempre valiente, sin síntomas de cansancio, ha creado no solo con pinceles y lápices, sino también con el iPad. Lunes 12 de febrero a las 20.30; martes 13 a las 17.30.

           

Por último, Cézanne, retratos de una vida, los martes 13 (20.30) y 20 de marzo (17.30), nos descubre a un pintor tan incomprendido en vida como influyente en la Historia. Durante cinco décadas, el francés sufrió el rechazo crítico y la soledad, como describió su amigo Émile Zola en la novela L’oeuvre (él se reconoció en el personaje del artista fracasado y y dejó de hablarle). No expuso de manera individual hasta 1895. Sin embargo, poco después de su muerte, las vanguardias lo reivindicaron: Matisse, Modigliani, Kandinsky… En sus silenciosos paisajes, se alejaba de la alegría y el colorido de Monet. Sus pinceladas geométricas buscaban, más que la luz, la estructura interior de las cosas; de ahí que Picasso declarase: “Es el padre de todos nosotros”. La National Portrait Gallery de Londres, el Museo d’Orsay y la National Gallery de Washington presentan 67 retratos, un tercio del total conservados. Nunca posaron para él celebridades ni modelos profesionales, sino su familia, sus amigos y hasta Vallier, su jardinero.