Quevedo, con dedicatoria especial, lo tenía claro: "No se podía escapar"

Laura Quevedo besa el trofeo
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Laura Quevedo no soltaba el trofeo, lo besaba y miraba, con la sonrisa perenne que siempre acompaña a esta jugadora. 

Laura Quevedo destacaba que el trabajo durante toda la Liga para ser primeras mereció la pena porque eso da el factor cancha, algo fundamental "sobre todo para nosotras porque jugar con la 'marea azul' juegas con seis jugadoras. Ha sido así durante muchos años y lo sigue siendo. Ha sido determinante".

 

Quevedo quería dedicar la Liga y la temporada "a mis padres y a mi hermana que son los que siempre están ahí y les debo mucho", apuntaba. 

 

Su primer año en Salamanca ha salido redondo, tres títulos y, poco a poco, su protagonismo. "Poder hacer historia con el club merece la pena todo el esfuerzo. Nosotras hemos salido a tope desde el principio, sabíamos que por lo demostrado toda la temporada, este título no se nos podía escapar de ninguna de las maneras".