Queti Luciano: "Nos sentimos impotentes, pero seguiremos dando de comer a todo el que nos necesite"

Comedor de los Pobres Salamanca

La representante del Comedor de los Pobres analiza una situación desbordante, cercana y que da miedo, pero con las puertas bien abiertas: "Les ha pasado a ellos pero nos podía haber pasado a nosotros".

Intentarlo, querer, hacerlo y volver a empezar otra vez. El Comedor de los Pobres de Salamanca no se cansa, resulta inagotable cuando se trata de ayudar a los demás, porque ya no es a los que más lo necesitan, sino a familias que nunca se habían imaginado en una situación así. El Comedor alberga a vecinos, conocidos y amigos a los que les da miedo el qué diran y a los que la intranquilidad acecha, impidiendo conciliar el sueño. Sus puertas están abiertas de par en par, pero aun así, no es lo suficientemente grande para todos.

 

Queti Luciano Pérez, fundadora y Presidenta de la Asociación de Misioneros del Silencio, responde al otro lado del teléfono, posiblemente sea una de las pocas veces que no lo haga para atender a una familia o persona en situación límite. Ahora es su turno, ahora le toca hablar a ella.

 

El sentimiento de vergüenza reside en muchos de los que llaman y acuden pidiendo ayuda. "Estamos atendiendo a muchísimas personas, a familias nuevas a las que les da mucho apuro pedir ayuda, les da vergüenza y la primera llamada que realizan la hacen temblando y con temor. Lo primero que trato de hacer yo, que en este caso soy la primera acogida telefónica, es tranquilizar a la gente, trato de hacerles ver que es algo normal en estos momentos. Ahora mismo, estamos viviendo una mezcla entre las crisis política, económica y sanitaria, lo que lleva al aumento de esta situación de pobreza, que me atrevo a decir que está empezando y no sé dónde vamos a terminar", comienza a explicar Queti.

 

 

 

¿Cómo trata el Comedor de los Pobres de Salamanca de solventar esta situación? "Nosotros, además de un primer contacto de acogida por vía telefónica, les suministramos comida caliente, un táper con el primer plato, el segundo y el postre. De la misma forma, una vez al mes les damos un salvaconducto, de tal manera que si la policía les para, puedan venir a por elementos básicos tanto para el desayuno, como para las cenas", cuenta.

 

"Sentimos impotencia, porque queremos llegar a todo, queremos hacer desaparecer esta situación, pero es un imposible"

 

Sin embargo, los sentimientos afloran dentro de la organización en estos momentos: "Sentimos impotencia, porque queremos llegar a todo, queremos hacer desaparecer esta situación y que no tengan que venir a por alimentos tan esenciales, pero es un posible. No hay trabajo, hay continuos despedidos...La situación de las amas de casa la vemos mucho, muchas de ellas se están ofreciendo como internas porque ahora mismo es su única opción. Nos sentimos impotentes, pero seguiremos dando de comer y pagando algunas rentas y facturas. Haremos lo que podamos, pero sobre todo queremos tranquilizar a la gente, les ha pasado a ellos pero nos podía haber pasado a nosotros".

 

¿Hay algo más allá del día de hoy dentro del Comedor? "Marcarse objetivos a largo plazo es imposible. No sabemos cómo va a ir esto, nadie lo sabe. Solo podemos confiar en todas aquellas personas que nos están ayudando, en los donativos que nos llegan y tener esperanza en que esto pasará, aunque creo que pese a que lo sanitario pase lo económico seguirá ahí. Uno de nuestros objetivos seguramente sea abrir un nuevo local, porque el que tenemos ahora se queda muy pequeño, algo que nunca nos habíamos planteado, pero si esto sigue así nos veremos obligados a ello", responde.

 

 

Teniendo en cuenta ese deseo de abrir un nuevo local, ¿os veis con los recursos suficientes como para poder dar respuesta a toda la ayuda que se le demanda? "Sinceramente no, ni muchísimo menos, pero lo que sí tenemos es mucha confianza en la providencia, siempre ha sido así, llevamos 26 años, se empezó de la nada  y se sigue en la nada, más que nunca en este momento. La gente nos dice que tiene poco que dar, da igual, muchos poquitos hacen un mucho y nos permiten continuar en el día a día. Desde comida, hasta dinero, todo es necesario. Nunca como ahora, para vivir el aquí y el ahora", determina la trabajadora del Comedor de los Pobres.

 

"Se necesitan voluntarios capaces de dedicar mucho tiempo al comedor"

 

Más allá de lo económico, ¿cómo valoras la ayuda voluntaria, el tiempo dedicado? "Resulta imprescindible. Nosotros en plantilla tenemos 160 voluntarios, pero la mayoría son mayores, por lo que por riesgo y para prevenir, ni van ellos, ni se puede admitir que vengan. Están empezando a venir voluntarios profesionales, gente joven...y están surgiendo muchos más. Ahora mismo podemos decir que se necesitan voluntarios capaces de dedicar mucho tiempo al Comedor, precisamente para prevenir, evitando que entre y salga todo el día gente y exista más constancia. Tenemos dos mascarillas, pantalla, guantes y todo lo necesario para evitar el contagio", resalta.

 

¿Sentís que se os deja de lado? "No nos importa, no nos sentimos ni en segundo, ni en tercer plano, ni queremos estar en el primero. Somos cristianos, Jesús fue el primero que habló y por ello murió en la cruz, si los demás tenemos que seguir muriendo en el anonimato, no pasa nada, porque para los pobres no estamos en el anonimato, para nosotros ellos son los primeros. Siempre les pregunto que si vienen deribados de algún lado, la mayoría me dicen que les habían cerrado puertas en otros sitios, la nuestra siempre estará abierta. Cada uno sabe lo que tiene que hacer, nosotros estamos en paz, a pesar de estar desbordados de trabajo, pero no nos importa, tenemos que seguir acogiendo",  finaliza.

 

Y no hay una mejor manera de acabar reflejando esta realidad tan dura, ellos siguen trabajando en la sombra, pero se sienten en paz ayudando a los demás. No quieren ocupar primeros planos, porque saben que sus puertas siempre estarán abiertas.

Comentarios

Elena 20/05/2020 17:32 #1
Hemos realizado una pequeña donación en la cuenta de Unicaja. No hemos recibido respuesta alguna. Supongo la recibieron. No es mucho... pero es a lo que por el momento podemos llegar. Me gustaría saber si sigue abierta su cuenta en esa entidad o por el contrario no la han recibido. Les mande un mail que supongo no han podido contestar por el mucho trabajo que tienen. Pero para seguir colaborando necesitaría saber si lo reciben OK. Gracias.

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