Puente Ladrillo pide badenes, un cambio de radar y más presencia policial tras el último accidente de tráfico
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Puente Ladrillo pide badenes, un cambio de radar y más presencia policial tras el último accidente de tráfico

Aparatoso accidente en Santiago Madrigal

Los representantes del barrio denuncian recurrentes excesos de velocidad por parte de determinados vecinos y reiteran medidas que ya solicitaron para calmar el tráfico.

El barrio de Puente Ladrillo ha vivido otro episodio que acrecienta las quejas sobre la sensación de que sufre cierto abandono. Así lo sienten los representantes vecinales, que piden al Ayuntamiento de Salamanca menos olvido y que haga más caso a las propuestas que le hacen llegar, que anticipaban en cierto modo los problemas que se han manifestado recientemente.

 

El nuevo detonante del descontento es el grave accidente de tráfico sucedido hace unos días en la avenida Santiago Madrigal. Un conductor perdía el control de su coche a gran velocidad y cruzaba la mediana tras arrancar un poste, para impactar con otro vehículo que circulaba en dirección contraria. El siniestro se produjo en una zona de tránsito, ya que hay un supermercado muy cerca, un parque, zonas infantiles... y en el futuro, la nueva residencia de mayores de la Junta de Castilla y León, que se está construyendo, y que atraerá afluencia de visitantes y familiares.

 

Desde la asociación Puentelave ya se han puesto en contacto con el Ayuntamiento de Salamanca para tratar sobre los problemas recurrentes del barrio y en especial sobre el tráfico. Tienen previstas reuniones también con la concejala de  IU y con el grupo socialista. Los vecinos piden algunas medidas, como badenes para frenar la velocidad, una rotonda en el cruce entre Eduardo Lozano Lardet y Santiago Madrigal y un nuevo trazado del carril bici porque creen que el actual es peligroso. En realidad, son peticiones reiteradas porque ya las plantearon.

 

Los vecinos denuncian la existencia de 'carreras', aunque el último accidente ha sido en solitario. En realidad, lo que hay es un aumento de conductores que no respetan la velocidad de circulación. Por ello, piden también que se traslada el radar de Jesús Arambarri, entre dos semáforos, a un tramo posterior que es donde creen que se producen los excesos. En el fondo está la sensación de que no se toman medidas para frenar una creciente conflictividad vial por parte de personas que están en el barrio.

 

Ante esto, el Ayuntamiento tiene opciones diversas. Los badenes no son habituales en la ciudad, pero sí es posible comprobar si hay excesos de velocidad, verificar si el actual radar está bien donde está, hacer un estudio sobre la velocidad real de circulación... Y lo más 'sencillo', incrementar la presencia policial como elemento disuasorio de comportamientos inadecuados, no sólo al volante.

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