Programa completo de la Fiesta de la Charrada 2018 en Ciudad Rodrigo

Foto del cartel de la Fiesta de la Charrada 2018

El Premio Encina Charra 2018 de Ciudad Rodrigo ha sido para Manuel Pérez González por la labor realizada en la música tradicional salmantina.

Programa completo de la Fiesta de la Charrada en Ciudad Rodrigo

10:00 h. Pasacalle de tamborileros y dulzaineros tradicionales por todos los barrios de Ciudad Rodrigo.

12:00 h. Exhibición de doma vaquera charra en el foso de la Puerta del Sol.

12:30 h. Pasacalle de tamborileros y dulzaineros tradicionales, charros a caballo y charras desde el foso de la Puerta del Sol hasta la Plaza Mayor.

13:00 h. Festival en la Plaza Mayor de los grupos de baile tradicional de Ciudad Rodrigo: - Aires Charros - Roble Charro - Al Son del Tamboril

17:00 h. Festival de la Charrada donde se mostrarán las músicas, bailes y trajes tradicionales de las comarcas salmantinas por sus intérpretes más genuinos, y comarcas de otras regiones vinculadas. Intervendrán las siguientes comarcas: Campo Charro: Ciudad Rodrigo - La Armuña: Villares de la Reina - La Ramajería: Barruecopardo - La Ribera: Aldeadavila de la Ribera - El Rebollar: Peñaparda - Sierra de Francia: Casas del Conde, Mogarraz y La Alberca - Huelva: Campo de Andévalo y Sierra de Huelva - Portugal: Miranda do Douro. Prado Gatâo.

19:00 h. Bailes populares en la Plaza Mayor entre el público y los participantes.

MERCADO

En las inmediaciones de la Plaza Mayor de Ciudad Rodrigo y durante todo el día se celebrará un Mercado Tradicional Charro con productos de alimentación y artesanía de la tierra, así como del folclore, con los vendedores ataviados con trajes charros.

EXPOSICIÓN

Además, durante todo el día se mantendrá abierta al público la exposición “Tamboril por gaita, la figura del tamborilero salmantino” en el Palacio de los Águila, con visitas guiadas.

Manuel Pérez González,  Premio Encina Charra 2018

Manuel Pérez González nace en La Bastida en 1938. Su padre, Ángel Pérez Calvo, y su abuelo paterno, Bernardino Pérez, fueron tamborileros de este pueblo, incluso su abuela paterna, Isabel Calvo, tocaba la gaita y el tamboril, algo tremendamente singular en épocas pasadas. Quizás haya sido la única tamborilera tradicional de la que tengamos referencia en la provincia de Salamanca. De niño, en su casa, vivió el ambiente del tamboril y la gaita con su padre y abuelo. Recuerda que todos los domingos por la tarde se presentaban en la vivienda familiar los mozos de La Bastida con el fin de ajustar al tamborilero para el baile. Y, también de niño, cuando comenzó a ayudar en la pequeña explotación agrícola-ganadera familiar, y sacaba las ovejas al campo para pastar, jugaba a construir gaitas de palo de “sahugo” (sabugo) con la navaja, dado que esta madera posee una médula interior que facilita el ahuecamiento para, después, intentarlas tocar.

 

Su afición a construir instrumentos es permanente: con 18 años fabrica una dulzaina reciclando la bocina de un viejo automóvil. También realiza pipas de dulzaina de los mangos de caña de las antiguas escobas, que vende a los dulzaineros profesionales.

 

En su infancia y juventud, además de su padre y abuelo, conoció y admiró a otros tamborileros del pueblo vecino de Cilleros de la Bastida, como Ismael Álvarez y su padre Agustín, que eran parientes, así como a Quico de Cilleros. Pero la vida en el pueblo carecía de futuro y a los 24 años se traslada a vivir a Salamanca para trabajar como tallista artesano de la madera en Talleres Orejudo, dedicado a la elaboración de imaginería religiosa, donde aprende el oficio y se perfecciona como tallista.

 

En la década de los años ochenta del pasado siglo se establece por su cuenta montando un pequeño taller en la calle Villarino, donde realiza imágenes, bargueños, muebles y arcones tallados. Allí retoma su antigua afición de tamborilero asistiendo a clases con Isaías Hernández y El Mariquelo y, por su condición de artesano de la madera, retoma construir instrumentos tradicionales salmantinos, como gaitas, tamboriles, panderetas, panderos, castañuelas, dulzainas, pitos castellanos, incluso algunos de cuerda como rabeles y zanfonas. Ha llegado a construir más de cuatro mil gaitas salamanquinas. Una gran parte de los tamborileros de la actualidad utilizan los tamboriles y especialmente las gaitas creadas por Manuel Pérez González, dada la alta calidad que ha conseguido sin desvirtuar las formas tradicionales, manteniendo la ponderación con un precio muy asequible si lo comparamos con cualquier otro instrumento musical. Actualmente ha establecido su taller en Aldeatejada. En esta XXXIX edición de la Fiesta de La Charrada se ha reconocido por primera vez a un artesano de nuestros instrumentos tradicionales, concediendo el premio Encina Charra por su labor en la música tradicional salmantina.