Primer paso para convertir las laderas del cerro de San Vicente en un parque con sendas, miradores y huertos

La comisión de Fomento ve este martes los proyectos para el nuevo accceso y tratamiento de la ladera, la parte más importante de la actuación prevista para el lugar con más historia de Salamanca.

Más de un año después de presentar el proyecto, el Ayuntamiento de Salamanca arranca con la tramitación de uno de los grandes proyectos urbanos para esta legislatura. Fue dado a conocer todavía con muchos meses por delante del último mandato, y cuando el actual alcalde era todavía no lo era y el proyecto no tenía ni siquiera horizonte tempora. Su coste, 1,3 millones de euros de importe global, y el tiempo necesario para redactar los proyectos proyectaban la idea hacia la recién iniciada legislatura y, de hecho, será la primera gran actuación urbana que se acometa. Así va a ser el nuevo cerro de San Vicente.

 

El asunto irá este martes a la comisión de Fomento y Patrimonio para conocimiento de los grupos municipales, aunque ya había dado algunos pasos. En abril de 2018 la comisión ya dio el visto bueno al plan director para desarrollar los planes para este lugar donde están datados los primeros asentamientos de la historia de Salamanca. Ese documento era la base para todas las actuaciones previstas, desde las excavaciones arqueológicas que siguen dando nuevos datos al proyecto de parque urbano que ahora va a empezar a desarrollarse.

 

El cerro de San Vicente se convertirá en un gran parque urbano en el que 2.600 años de historia de Salamanca estarán accesibles a salmantinos y visitantes. El plan inmicial es construir una senda desde la Vaguada de la Palma, con varios miradores que se sumen a los que ya existen, que permita acceder a la parte superior; reforzar el parque arqueológico con la exhibición de nuevos restos; y construrir un nuevo espacio sociolcultural y huertos urbanos

 

El consistorio está centrado en promocionar el lugar, que sufrió vandalismo y abandono durante años, pero que se ha revitalizado con varias actuaciones como la mejora de las estructuras que cubren los restos celtíberos o la apertura del edificio museo, que había estado cerrado desde su construcción. Partiendo de ahí, se actuará en varias fases.

 

En primer lugar, se han reactivado las excavaciones, primero en el actual yacimiento y después con las primeras prospecciones en un lugar nuevo: el sitio donde hay restos del antiguo Colegio Hispano Americano. Los técnicos ya han encontrado nuevos restos, que serán objeto de un tratamiento similar al yacimiento actual, con pasarelas y urnas que permitan verlos.

 

La parte más importante del proyecto es el nuevo acceso por la Vaguada de la Palma a un parque urbano. Constará de una plaza de acceso y una senda que dará acceso a miradores y zonas de descanso que respetarán la forma de bancada actual en la ladera. En la actuación se conservarán los árboles existentes y se plantarán nuevos, con especial incidencia de frutales para respetar el uso histórico que tuvo esta ladera, usada como huerto por los benedictinos.

 

Se completará precisamente con tres pequeños huertos urbanos, que según los datos municipales sumarán 350 metros cuadrados, junto a la alberca, para los que se hará un nuevo acceso. Tiempo atrás, hubo cierta polémica por la negativa del equipo de Gobierno a permitir que vecinos usaran lo que siempre habían sido huertos. Ahora se retoma la idea de los huertos.

 

Y se rematará la actuación con un espacio sociocultural en una construcción con forma de búnker, aunque se barajó la posibilidad de poner un bar. También se hará un nuevo acceso al cerro a través del portillo de San Vicente, usando el acceso del colegio Hernán Cortés, para lo cual hay conversaciones con la Usal.