"Prefería haber muerto yo y que mi padre estuviera aquí"

El acusado en la primera vista del juicio (Foto: T. Navarro)

El parricida de Chamberí ha reconocido el asesinato de su padre entre lágrimas.

Johnny Rafael D. Z. se enfrenta a 15 años de cárcel por degollar a su padre mientras dormía el pasado 27 de julio de 2016. Los hechos ocurrieron en el domicilio de ambos en el barrio salmantino de Chamberí y el juicio se desarrollará entre hoy y mañana en la Audiencia Provincial.

 

Esta mañana, tras la composición del jurado popular y la exposición de los hechos, ha comenzado la vista con la declaración del único acusado, que tenía solo 18 años cuando sucedió el asesinato y que ha reconocido el crimen.

 

El joven ha confesado los hechos y ha pedido perdón a su hermana y a la pareja de su padre entre lágrimas. Durante su declaración, Jhony ha reconocido dos de las pruebas del crimen, el cuchillo de cocina con el que asestó dos puñaladas en el cuello a su padre provocándole la muerte, y unos guantes con los que supuestamente dormía después de hacer pesas, "para que no me salieran ampollas".

 

Ha alegado además, que la relación con su padre era "mala", no se llevaban bien porque "no me gustaba estudiar, él era muy estricto y me tenía machacado, no me valoraba", ha añadido. En referencia a esto, el joven ha explicado que mintió a su progenitor "por miedo", le dijo "que se estaba preparando la selectividad, cuando en realidad estaba repitiendo primero y al enterarse de todo me pegó una paliza, me rapó el pelo y sólo me dejaba salir a la calle a pasear el perro con su pareja o a la academia", tampoco "podía utilizar el móvil ni quedar con mis amigos", ha lamentado. 

 

También ha confesado que desde su llegada a España, dos años antes de los hechos, la víctima, su hermana y él mismo acudían asiduamente a terapia psicológica para poder arreglar su situación, algo que visto el terrible desenlace, no pudo ocurrir. Sin titubear ni una sola vez, Jonhy Rafael ha descrito la fatídica noche del asesinato: "Me levanté a beber agua en torno a las 5.00 horas, cogí el cuchillo de la cocina y me dirigí al sofá donde mi padre estaba durmiendo sólo por el calor que hacía para clavárselo, lo hice pero fue un arrebato, una locura". Minutos después entre lágrimas se ha declarado culpable y  ha asegurado que preferiría "haber muerto yo y que mi padre estuviera aquí".

 

Finalmente y en su defensa ha alegado que tras la llegada de su hermana al lugar de los hechos "quedé en shock, no sabía que estaba pasando, mi hermana cogió unas sábanas y llamó a una ambulancia, como tardaba nos fuimos al hospital Virgen de la Vega, les ayudé y acompañé hasta que la Policía me detuvo".