PP y Cs exhiben en el ayuntamiento de Salamanca una 'sana' unidad en plena turbulencia política
Cyl dots mini

PP y Cs exhiben en el ayuntamiento de Salamanca una 'sana' unidad en plena turbulencia política

Carlos García Carbayo y Ana Suárez.

PP y Cs, ajenos a los rumores, comparten un Gobierno sin fisuras conocidas y el objetivo de seguir juntos toda la legislatura. Frases, gestos y la historia de una foto que lo demuestra.

Desde que el día 10 de marzo la política nacional entrara en barrena, hay pocas cosas que son seguras. Mociones de censura que se presentan y que quedan en agua de borrajas, otras que lo hacen y se neutralizan con el traspaso de políticos y cargos, convocatorias de elecciones como remedio para una cuestión de confianza... hemos visto de todo, pero lo más infrecuente han sido las muestras de unidad entre socios de gobierno. Las ha habido, caso del pacto para gobernar Andalucía, pero si en un sitio ha habido demostraciones de compacidad ha sido en el Ayuntamiento de Salamanca.

 

Y eso a pesar de que no han faltado movimientos. Los 'negociadores' de Cs para la estrategia de mociones y cambio de pactos llegaron a incluir en el 'paquete' de las instituciones que podían cambiar de manos al Ayuntamiento de Salamanca. Al parecer, Cuadrado y Espejo, ahora degradados a un segundo nivel de la ejecutiva del partido (pero no expulsados), llegaron a 'vender' un cambio de alcaldía... Demostrando que no tenían ni idea de lo que pasa a pie de calle. 

 

En la situación actual, nada parece imposible, pero hoy por hoy nadie contempla una crisis de Gobierno en el consistorio. Si hay una institución donde un cambio de cromos parece altamente improbable es en el Ayuntamiento de Salamanca. Ni siquiera una hipotética orden de la ejecutiva nacional lo alteraría, incluso antes de que se hubiera descartado como hizo Inés Arrimadas. Está en una situación de la que ni siquiera las Cortes de Castilla y León pueden presumir. Y los hechos lo demuestran.

 

La acción diaria del gobierno municipal de PP y Cs lo evidencia. Desde el mismo momento en que firmaron el acuerdo en junio de 2019 la compenetración ha sido total. El reparto de áreas es claro y no hubo dicusión por las 'carteras': ambos tenían claro qué querían y qué debían ceder al otro. Casi desde el primer instante ambas partes no han dejado de manifestar que son un único gobierno, de dos partidos diferentes, la misma línea por la que se ha optado en la Junta de Castilla y León. No ha habido grandes fricciones en el acople de piezas y ni siquiera algunos resbalones o la salida de un concejal del grupo municipal de Cs ha conseguido alterar esta colaboración.

 

"Nos gusta trabajar en equipo, disfrutamos trabajando en equipo y dando satisfacción a las necesidades", ha dicho el alcalde Carlos García Carbayo en un acto este martes con una entidad social. El mensaje implícito iba más allá del reconocimiento a un área, el de servicios sociales, competencia de la primera teniente de alcalde y número '1' de Cs, Ana Suárez. Y también se guardan las formas: el alcalde podría haber dado en solitario esta rueda de prensa, pero siempre ha respetado la presencia de Suárez, y lo más importante es que no parece costarle.

 

La frase es una más de las que jalonan el historial de estos meses y describe el clima general, pero en estos momentos es importante. "La política sirve para esto, para esto estamos en política, para trabajar y no para otras cosas", ha dicho también García Carbayo. Una declaración de intenciones justo en un momento en el que muchos políticos y partidos parecen dedicados a esas 'otras cosas'.

 

La clave es que, aquí, los tres concejales del grupo municipal de Ciudadanos y su compacto núcleo de colaboradores lo tienen muy claro, y tienen la decisión en su mano: y su determinación es no cambiar nada.

 

Una foto con historia

Ni siquiera la convulsión política ha amenazado la estabilidad del pacto entre PP y Cs en el Ayuntamiento de Salamanca. Hay una historia que evidencia cuál es el nivel de entendimiento y complicidad. El día 10 de marzo, mientras salía a la luz la moción de censura pactada por Cs y PSOE para desalojar al PP en la comunidad y el ayuntamiento de Murcia, donde gobiernaba con Cs como socio precisamente, la cuenta de Twitter de Ana Suárez sorprendía con una foto.

 

En pleno terremoto político y acusaciones cruzadas de traición y corrupción entre PP y Cs, Suárez descartaba tajantemente 'dejar caer' el gobierno municipal de la capital salmantina y confirmaba su unidad con el grupo municipal del PP, con el que forma gobierno. Para probarlo, una foto en el balcón del Ayuntamiento de Salamanca y una frase: "Leales a Salamanca, seguimos trabajando juntos por todo lo que importa, mirando al presente y al futuro desde la unidad. Salamanca está por encima de todo".

 

La foto no era de archivo ni casualidad, obtenida en algún otro acto y recuperada para la ocasión. Bastó una charla sincera, una más, para que alcalde y primera teniente de alcalde se la hicieran específicamente para enviar este mensaje con destino a las redes de Suárez. La prueba gráfica de una relación de gobierno muy sana, a prueba de turbulencias y camino de agotar la legislatura. Más adelante, ya se verá.