PP, PSOE, Cs, Podemos y Vox persiguen un reparto inédito de los cuatro diputados de Salamanca
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PP, PSOE, Cs, Podemos y Vox persiguen un reparto inédito de los cuatro diputados de Salamanca

Los candidatos al Congreso por Salamanca de Vox, Unidas Podemos, PSOE, Ciudadanos y PP.

Encuestas y sondeos vatician un nuevo orden. Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox buscan superar el 15% de votos, la puerta a conseguir un diputado. El PP se arriesga a perder su hegemonía. El PSOE, reforzar la victoria socialista en las generales.

Este domingo se celebran las decimocuartas elecciones generales en Salamanca en democracia, una cita en la que hay más incógnitas que nunca en cuanto al reparto de los cuatro diputados que corresponden a la circunscripción salmantina. La situación se resume en que hay cuatro escaños para cinco aspirantes. Los 306.000 electores del censo tienen que elegir entre diez candidaturas al Congreso y nueve al Senado, con cinco principales actores como aspirantes: PP, PSOE, Ciudadanos, Unidas Podemos y Vox. Al menos uno de ellos se quedarán sin escaño cuando se haga el reparto con la ley D'Hondt: la clave, superar el 15% de votos, por encima de la barrera de los 30.000 válidos

 

Los partidos han hecho una campaña desigual en Salamanca, y cuentan con argumentos diferentes en las urnas. PP y PSOE tienen una amplia implantación local y tradición. Unidas Podemos y Cs tienen el 'tirón' de sus líderes nacionales y experiencia ya adquirida. Y Vox cuenta con su imparable irrupción en Andalucía. Sus respectivos candidatos también parten en situaciones diferentes. El cabeza de lista del PSOE, con el factor gobierno; el del PP, con la tradición histórica de victorias; Cs y Podemos tienen caras más o menos conocidas y el empuje de los líderes nacionales. Y en el caso de Vox, cuenta al 100% con el voto en clave nacional: solo ha hecho un acto, su candidato ha aparecido una vez y es de fuera de Salamanca.

 

 

Del 3-1 al 'uno para cada uno'

 

Históricamente, el resultado más repetido ha sido el 3-1 y el partido que más veces lo ha logrado, el PP. Los 'populares' defienden ese 'marcador' desde que en 2011 lograron imponerse con claridad, y con la única excepción de los seis meses entre las generales de diciembre de 2015, cuando Ciudadanos logró un escaño, que perdió en junio de 2016. También se ha registrado el reparto 2-2, la última vez, en 2008. Sólo dos veces se ha producido un 2-1-1: fue en 1986, con un 2/1/1 entre PSOE, AP y CDS, y fugazmente en el caso citado de Cs entre 2015 y 2016.

 

Sin embargo, esta vez podría producirse un reparto histórico: que los cuatro escaños fueran para sendos partidos. Según los datos del último CIS el PP perdería un parlamentario en Salamanca y ese diputado lo conseguiría Vox, que relegaría a Ciudadanos en la lucha por tener un parlamentario de Salamanca. El último CIS dice que el PP tendría dos diputados salmantinos, atribuye al PSOE otro y adjudica el cuarto a Vox, que se estrenaría, dejando sin él a Cs y Unidas Podemos.

 

Sin embargo, según los sondeos electorales publicados hasta el pasado día 22 de abril (último día legal para hacerlo) el resultado es otro. Haciendo la media de las encuestas publicadas con el modelo estadístico que está usando el diario 'El País', PP y PSOE tienen un escaño seguro, Cs tendría el tercero con una alta probabilidad (más del 75%) y en la lucha por el cuarto están populares, socialistas y Vox. Es decir, que es posible el '1-1-1-1'. Unidas Podemos se descolgaría de esa opción.

 

Este resultado consagraría el fraccionamiento que se anticipa para estas elecciones. El clásico bipartidismo ha dado paso en poco tiempo a la entrada de nuevos actores, significativa en 2015 con la llegada de Podemos y Ciudadanos. Y ahora, con la irrupción de un quinto componente, Vox, la división del voto es todavía mayor, aunque se haya agrupado en dos bloques izquierda/derecha. De lo que unos se 'roben' a otros dependerá el nuevo equilibrio.

 

 

Censo, abstención, participación

 

Para alcanzar diputado en Salamanca, hay que sumar al menos el 15% de los votos válidos y contar con la aplicación de la Ley D'Hondt. El censo salmantino es de 306.070 votantes, ha menguado ligeramente como la población provincial. Si se repiten los niveles de abstención, podrían votar 200.000 personas. Eso pone la cifra de 'corte' para conseguir diputado en los 30.000 votos, al menos, así ha sido hasta ahora.

 

En las últimas elecciones se emitieron 204.615 votos, con una abstención del 33,7%. El PP logró 97.672 y tres escaños; los 43.252 votos del PSOE le dieron un solo diputado; y Cs se quedó sin ninguno con sus 31.878 que eran el 15,74%. Podemos tampoco alcanzó representación por sus 25.441 votos. El resto de opciones no llegaron al 3% necesario para entrar en el reparto.

 

La última vez que un partido ajeno logró escaño en Salamanca, Cs en diciembre de 2015, necesitó 35.242 votos, un 16,82% de los sufragios válidos emitidos. Así que la cifra clave son esos 15-16% de los votos, una cifra que rondará los 30.000-35.000. La profunda fragmentación del voto puede rebajar esa cifra de corte.