¿Por qué no nieva en Valladolid?

La ciudad, ubicada en el centro de la cuenca del Duero, está rodeada de montañas que frenan el avance de las precipitaciones.

Durante los últimos días se han sucedido los avisos de nevadas en prácticamente toda la península, sin embargo, la capital de Castilla y León se ha quedado fuera de la mayoría de los pronósticos. Con la llegada de la primavera se han comenzado a anunciar ascensos en las temperaturas y con ellos ha llegado la decepción de aquellos vallisoletanos amantes de la nieve que un año más la han visto solo de pasada.

 

La principal razón de que la nieve rara vez haga acto de presencia en Valladolid es su ubicación. La cordillera Cantábrica al norte, el sistema Ibérico al este y el sistema Central al sur se encargan de mantener las nevadas a raya, quedando estas relegadas a las provincias más próximas a las montañas y generalmente apartadas de la capital vallisoletana. Con una altitud de 735 metros, situada en el centro de la meseta Norte y rodeada casi por completo de montañas que la delimitan, el único punto de entrada directa de las precipitaciones a la ciudad es el oeste, a través de Portugal.

 

Unido a esto, según un análisis realizado por la NASA, en 2017 las temperaturas superficiales globales de la Tierra se ubicaron como las segundas más cálidas desde 1880, solo por detrás del año anterior. El aumento de las temperaturas en todos los puntos del planeta podría ser otra de las razones de la escasez de nevadas en Valladolid donde hace años, como recuerdan algunos de sus vecinos, la nieve solía ser una estampa normal en los meses del invierno.

 

Hace unos 20 años nevaba mucho más, yo recuerdo ir a la peluquería el día de Nochevieja y que no paraba de nevar” señala Carlota, de 42 años, afirmando que la noche de fin de año era habitual ver las calles de la ciudad cubiertas de blanco.

 

La Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) realiza un registro a través del que recoge datos de las condiciones meteorológicas en las distintas ciudades de España desde el año 1920. En esta base de datos se revela que en Valladolid, hasta 2010, hay una media de 8,8 días de nieve al año. Asimismo, se destaca que en enero de 2009, en la capital vallisoletana nevó un total de 9 días, la máxima cantidad registrada en su historia.