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Salamanca

Por qué acudir a un oftalmólogo pediátrico

Las revisiones de los ojos de los menores deben hacerse al menos una vez al año para cuidar la salud.

Publicado el 22.07.2019

La vista es uno de los aspectos más importantes relacionados con la salud de las personas. Cuando un niño tiene problemas en los ojos, presentará dificultades en la vista, lo que derivará en una adversidad para aprender a leer o escribir. Ellos suelen necesitar tratamiento médico, ya sea una intervención o algo más paliativo como la simple graduación.

 

Si esto ocurre los niños son remitidos a un oftalmólogo pediátrico, pues son las personas que tienen la experiencia y la cualificación para diagnosticar e intervenir las diferentes patologías. Se debe tener en cuenta que, a nivel médico, los niños no son adultos en pequeño, dado que no siempre pueden indicar lo que les duele, molesta o afecta. Así que se debe tener paciencia para poder colaborar con ellos. Los oftalmólogos pediátricos saben cómo examinar y tratar con los menores de un modo adecuado para realizar su trabajo de la manera más eficiente posible.

 

Los centros de oftalmología pediátrica cuentan con equipos adaptados a los más pequeños para cumplir todo el proceso de manera adecuada y cuentan con instalaciones diseñadas para ellos, tales como salas de espera con juguetes o con dibujos en las paredes, para que los niños se sientan con más confianza y se dejen examinar de una manera más cómoda y libre.

 

La importancia de la oftalmología pediátrica

A los 3 años la agudeza visual de los pequeños alcanza un 50% del total alcanzable, llegando al 100% aproximadamente cuando cumplen 5 años, por esto los primeros años de vida, hasta los 7 u 8 años, son cruciales para el correcto desarrollo visual. Por este motivo los padres y profesores deben estar atentos a los cambios, para detectar a tiempo anomalías que puedan impedir una evolución visual normal.

 

Como se comentaba, los padres y educadores son muy importantes, y los oftalmólogos pediátricos insisten en que los responsables de los menores deben llevarlos a partir de los 3 años a realizarse revisiones periódicas para detectar a tiempo cualquier problema.

 

¿Cuándo acudir al oftalmólogo pediátrico?

Los padres deben tener presente las revisiones al especialista para llevar un buen control:

-Antes de los 3 años: acudir si se detecta alguna anomalía como estrabismo.

-A los 3 o 4 años: es la edad adecuada para realizar la primera consulta en el oftalmólogo a pesar de que el desarrollo visual de pequeño haya sido óptimo hasta el momento. Esta es la edad en la que podrá intentar colaborar en el proceso de la exploración. Esta revisión puede prevenir de manera precoz los futuros casos de ambliopía u ojo vago, así como otros defectos refractivos.

-Revisión anual hasta alcanzar los 14 o 15 años: si en años anteriores se ha detectado alguna anomalía las revisiones irán marcadas por el especialista. Por el contrario, si no se ha detectado nada, será necesario acudir al menos 1 vez al año a una exploración.

 

Casos extraordinarios por los que es necesario visitar a un oftalmólogo pediátrico:

-Cuando el nacimiento del niño ha sido prematuro, dado que hay que revisar que el desarrollo de la vista y de los ojos fuera del útero se ha hecho adecuadamente.

-Si alguno de los padres tiene algún defecto refractivo o alguna patología ocular como por ejemplo un glaucoma, algo muy serio que necesita detección temprana.

-Si los ojos del bebé lagrimean de manera frecuente, aunque esto no alerta mucho a los padres deben saber que es necesaria una revisión.

-Si se aprecia alguna desviación en los ojos del recién nacido (comúnmente llamado estrabismo) o caída de párpados.

 

Modelos de tratamiento que ofrece un oftalmólogo pediátrico

Los oftalmólogos pediátricos diagnostican, manejan y tratan los problemas oculares de los más pequeños de la casa. Entre los servicios más frecuentes que realizan están los siguientes:

-Exámenes de la vista para evaluar la salud ocular.

-Realizan cirugías láser, normales y microcirugías para tratar problemas en los músculos oculares: ojos bizcos o errantes; desobstruir los conductos lagrimales (algo muy común en los bebés recién nacidos).

-Realizan diagnósticos de problemas oculares que han sido causados por enfermedades como la diabetes y otras condiciones médicas o neurológicas.

-Diagnostican los desórdenes de procesamiento visual del niño.

-Atienden y recuperan las lesiones que se hayan podido producir en el ojo, como úlceras por daños externos (un arañazo, por ejemplo).

-Evalúa los diferentes problemas de visión más comunes: astigmatismo, miopía, hipermetropía, vista cansada etc.

-Recetas gafas (lentes de contacto) o anteojos a aquellos niños que lo necesitan, como también el tratamiento del comúnmente llamado ojo vago.

 

Como se ha podido apreciar, existe una gran variedad de anomalías que pueden afectar a los niños, pero lo cierto es que los oftalmólogos tratan de manera frecuente aquellas relacionadas con la vista y que conllevan por lo tanto a recetar unas lentes de contacto.

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