Póngame más fritos y menos jamón ibérico

Los trabajadores salmantinos renuncian a las comidas y las cenas de empresa, aunque más baratas

Con menos presupuesto pero las comidas y cenas de empresa no se pierden pese a la crisis. Sí se nota que se ponen menos cubiertos porque el número de trabajadores en los negocios se ha reducido respecto a hace un lustro. 

Póngame más fritos y un poco menos de jamón ibérico, pero que la comida o la cena no falten. Esto es lo que piensan mucho de los salmantinos que tradicionalmente han celebrado las próximas fiestas navideñas en las conocidas celebraciones de empresa. Y es que pese a la situación de crisis que se vive, no quieren perder esa costumbre de reunirse.
 

Desde noviembre los establecimientos hosteleros están recibiendo reservas de distintos grupos que deciden reunirse y compartir mesa y mantel. Lo que coinciden en señalar los profesionales consultados es que este año se apuesta por menús más económicos, posibilitando que la mayor parte de los implicados pueda participar del evento. “La asistencia de público es la misma pero la gente lo que pide son cosas más baratas. Intentan hacer la misma fiesta con menos coste y así todo el mundo puede asistir”, nos comentan desde el restaurante ‘Pucela’. “Es una tendencia que se viene observando desde hace dos años. Nosotros vamos a hacer lo mismo que el año pasado, que son 2.300 cubiertos, que es una cifra menor a hacer cuatro o cinco años porque básicamente las empresas eran más grandes”, comenta Juan Manuel Gónzález, dueño del restaurante.
 

Ahora el precio medio de los menús que se ofertan para estas fechas se encuentra entre los 20 y los 30 euros. También se pueden contratar por precios superiores, aunque depende de los gustos. Lo que sí se observa es que el cliente pide mejor precio y también los locales están tendiendo a la baja por miedo a quedarse sin comensales. “La competencia tiene miedo y todo el mundo baja precios, lo que al final repercute en la calidad. La gente no hace relación calidad precios y en eso son bastante poco objetivo el público. Barato puede ser comer por 15 euros o por 50 euros, dependien de qué te den y cómo te lo den. La gente pregunta el precio, no lo que va a comer”, nos señala César Niño, propietario y jefe de cocina de ‘El Alquimista’.


Otro detalle que no se debe pasar por alto es quién pagará las facturas de esas comidas y cenas. Lo habitual hace unos años era que los empresarios eran los que se encargaban de hacer frente a la factura, algo que ahora no es así. “Al final cada trabajador paga su parte y se mide mucho más. Las empresas han reducido ese tipo de gastos que están bien para crear grupo pero prefieren mantener otro tipo de cuestiones”, reconoce Niño.

 

Incluso se aprecia una nueva alternativa a las cenas o comidas de empresa, sobre todo en Salamanca donde el tapeo es algo tan habitual. “Es un año fastiado para las cenas o comidas porque lo de la paga extra va a hacer mella pero la gente al final piensa en la Navidad como una época para disfrutar y sí que se sale. Nosotros tenemos un bar pequeño y sí que nos beneficiamos de que puedan quedar aquí a tomar una cañas y unas tapas, a veces como algo previo a la cena y otras como la alternativa”, apunta desde el Tapas 2.0 su dueño y jefe de cocina, Jorge Lozano