Polémica en Zamora por la propiedad de las icónicas Aceñas de Olivares
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Polémica en Zamora por la propiedad de las icónicas Aceñas de Olivares

Las Aceñas de Olivares son recurso turístico.

Los molinos, uno de los símbolos y 'postal' del Duero en Zamora, han sido arregladas con dinero público, pero la CHD no aclara si son suyas o de unos propietarios particulares: tienen un cartel de 'Se Vende'.

El Ayuntamiento de Zamora ha advertido que llevará al Juzgado “en defensa del interés público” la propiedad de las Aceñas de Olivares en caso de no recibir de la Confederación Hidrográfica del Duero una respuesta oficial. Ante la polémica generada por la colocación, ayer de un cartel de ‘Se vende’ en las Aceñas de Olivares, el alcalde de Zamora, Francisco Guarido, afirmó que se trata de una “historia de la desidia, negligencia y pillería propias de una sociedad caciquil” y que es consecuencia del “pésimo funcionamiento de las administraciones públicas y de cómo algunos se aprovechan de ello”.

 

Las aceñas de Olivares son las más conocidas de los varios conjuntos de estos molinos que tiene el Duero a su paso por Zamora. Las primeras referencias a su existencia son de hace mil año y tuvieron su apogeo en el siglo XIII. En el siglo XX dejaron de usarse, pero hace unos años el Ayuntamiento de Zamora asumió un proyecto para recuperarlas y rehabilitarlas, salvándolas de la ruina total.

 

Guarido Viñuela explicó que la situación se remonta al año 2017, cuando la antigua Comunidad de Regantes Valbueno, domiciliada en la sede de Gaza, “vendió” a la Comunidad de Bienes Aceñas de Olivares, domiciliada también en la sede de Gaza “cuatro casetas de aceñas derruidas”, por el precio de 1.000 euros. “Parece ser una autoventa, ya que todos los socios de la Comunidad de Regantes se transforman en Comunidad de Bienes. La venta es absolutamente ilegal y propia de una novela picaresca ya que, con posterioridad, pretendió revenderlas al propio Ayuntamiento al precio de 600.000 euros”, expuso.

 

La situación se puso “en reiteradas ocasiones” en conocimiento de la Confederación Hidrográfica del Duero, “que debe ser la legítima propietaria de las aceñas puesto que, de acuerdo con la normativa reguladora del dominio público hidráulico, se trata de un bien de dominio público por naturaleza y, por consiguiente, sustraído al comercio de los hombres, inalienable, imprescriptible e inembargable”, según precisó el regidor.

 

Concesión caducada en 1972

Francisco Guarido apuntó que la concesión del aprovechamiento de aguas a la mancomunidad de regantes había caducado ya en 1972, como consta en la inscripción en el Libro de Aprovechamientos de Aguas Públicas y, tal como se establece en el Reglamento del Dominio Público Hidráulico, al extinguirse el derecho concesional “revertirán al Estado gratuitamente y libres de cargas cuantas obras hubieran sido construidas dentro del dominio público hidráulico” para la explotación del aprovechamiento.

 

“Esta es, precisamente, la respuesta dada por la Confederación Hidrográfica del Duero a una consulta efectuada también por el Ayuntamiento sobre la titularidad de otras aceñas que estarían en las mismas circunstancias, como las de Gijón”, anotó. 

 

Además, recordó que las Aceñas de Olivares se han utilizado durante los últimos veinte años para uso recreativo y turístico de la ciudad y que se han acondicionado los ingenios hidráulicos, y que se han hecho actos y editado publicaciones sobre ellas y la observación de aves y animales acuáticos.

 

“En ellas se ha invertido casi millón y medio de euros de dinero público, una parte importante, de financiación europea, en su rehabilitación, mantenimiento y promoción. Además, existe un convenio del Ayuntamiento con la Comunidad de Regantes, firmado por el alcalde Antonio Vázquez en 2003, por 25 años, para uso municipal, y que sustituyó a otro de 1995, con lo que acabará en el año 2028”.

 

Por último, el alcalde de Zamora puntualizó que la última comunicación que remitió el Ayuntamiento a la Confederación Hidrográfica del Duero, como propietaria legal de la aceñas, data de mayo de este mismo año, cuando se le solicita formalmente la concesión administrativa para usos recreativos de las Aceñas de Olivares. “Son  una seña de identidad para los zamoranos y un atractivo para los viajeros que visitan la ciudad”, subrayó.

 

“Durante ese periodo, el Ayuntamiento ha admitido las obras de construcción y acondicionamiento como una obligación, como si fuera ya titular del aprovechamiento, y se ha responsabilizado de mantener las instalaciones en un adecuado estado de conservación, por lo que se solicita de nuevo a la CHD que inicie el expediente para la concesión administrativa de las aguas de las Aceñas de Olivares y para los fines expuestos”.

 

En este contexto, el alcalde de Zamora recalcó que el Ayuntamiento “está esperando la respuesta” por parte de la Confederación Hidrográfica del Duero sobre el uso recreativo y turístico de las Aceñas. “Si no se tiene respuesta oficial, se llevará al asunto de la propiedad al Juzgado en sustitución de la propia CHD, puesto que cualquier institución está legitimada para ello en defensa del interés público”, insistió.