Podemos lanza una campaña en defensa de los productos amenazados por la mina de Berkeley

Defiende los productos de la tierra ante el riesgo que supone para su imagen la mina de uranio radiactivo de Retortillo.

Diversos colectivos sociales, coordinados por Stop Uranio, han realizado hoy una concentración para paralizar el cambio de uso del suelo que permitiría a la empresa Berkeley continuar con las obras de una mina y una planta para las cuales aún no tienen ni siquiera todo los permisos requeridos, saldándose la decisión de la comisión en la delegación de la Junta con la devolución del expediente al Ayuntamiento de Retortillo”. Pero a falta del informe por parte del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) que paraliza la planta y de diversos trámites y fases que a la empresa australiana aún le queda por superar, Berkeley “sigue actuando sin permiso y las obras y el destrozo del territorio en campo charro continúan”, afirman desde Podemos Salamanca.

 

Por ello, hoy Podemos Salamanca lanza una campaña “para concienciar y alertar sobre los riesgos que la mina de uranio radiactivo puede tener para nuestra salud, nuestros productos y para nuestra forma de vida. La importancia que tiene en esta provincia la ganadería y los productos de alta calidad hacen que esta mina de uranio, que apenas funcionaría diez años para dejar un rastro de desolación y residuos, sea un ataque directo a la economía, al desarrollo y a los productos de Salamanca”.

 

“La promesa de creación de puestos de trabajo por parte de la empresa australiana es una tomadura de pelo a la que tenemos que tener una respuesta clara: El empleo que promete Berkeley es falso y fugaz. Con la mina de uranio radiactivo, no hay futuro en Salamanca”, según Podemos Salamanca.

 

Ignacio Paredero, secretario general de Podemos Salamanca, asegura que “las y los salmantinos no queremos una Salamanca radiactiva y no nos dejamos engañar por las mentiras de Berkeley. A esta empresa australiana le importamos bien poco. Dirán lo que tengan que decir hasta conseguir poner su mina venenosa y luego se irán, dejando aquí los residuos, la desolación y el descrédito para los productos de nuestra tierra”.

 

El secretario político de la formación morada, Antonio Espejo, apuntó: “Berkeley va a conseguir destruir el poco empleo existente en la provincia y no podemos consentirlo” y añadió  ”otras experiencias ya nos muestran que lo que se va a conseguir es una Salamanca muerta, en términos económicos y de salud de nuestras gentes”.