Plano para no perderse, una monja y el acelerador de Amancio Ortega: las curiosidades del primer día del Hospital
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Plano para no perderse, una monja y el acelerador de Amancio Ortega: las curiosidades del primer día del Hospital

La primera jornada de acceso de pacientes el nuevo Hospital Clínico Universitario ha estado llena de emociones para médicos y usuarios.

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El esperado estreno del nuevo Hospital Clínico Universitario de Salamanca ha estado lleno de emociones. No todos los días se empieza a usar un 'fórmula 1' de la Sanidad como este edificio que, entre obra y equipamiento, supera los 300 millones de euros. Recordando la comparación que hace casi un año hizo el presidente de la Junta, Fernández Mañueco, el Guggenheim costó en su día 100 millones de euros y cambió la historia de Bilbao para siempre. Si el nuevo Hospital hace un efecto similar en Salamanca el tiempo lo dirá, pero el gasto ahí queda.

 

De momento, todo han sido satisfacciones. A primera hora de la mañana llegaban los primeros 40 pacientes en pequeñas tandas y empezaban a abrirse las puertas del servicio de Rehabilitación y Oncología Radioterápica, el primero que ha empezado a funcionar. Y mientras dentro había pacientes, fuera todavía se trabaja en algunos remates (poca cosa) y un multacar de la Policía Local (además de una patrulla en la rotonda) vigilaba que todo estuviera correcto.

 

La primera jornada se ha desarrollado sin incidencias y con gran satisfacción por parte de todos los que forman el equipo del Hospital. Algunos médicos, como el doctor Pérez-Romasanta, ha compartido en sus redes el estreno del espectacular acelerador lineal, puesto a punto estos días, donado por la fundación Amancio Ortega, y que es uno de esos aparatos punteros de los que dispone el nuevo Hospital.

 

Fuera de la satisfacción de los profesionales, el lado humano de este primer día ha estado muy marcado. A la puerta, los vigilantes confesaban a TRIBUNA que había espectación por la novedad del estreno. No era para menos, aunque todo puede ir a más: el primer paciente del servicio ha sido el encargado de estrenar el acelerador lineal del dueño de Zara. Desde el área de comunicación del Hospital han comentado que el primer paciente, un hombre mayor, ha manifestado que ha sido "un honor  y una satisfacción estrenar el Hospital". En los mismos términos se ha manfiestado la primera paciente de rehabilitación, una monja.

 

 

Todos ellos, y los que vendrán en los próximos días, tienen que enfrentarse a un edificio nuevo en  unas circunstancias muy especiales, así que el Hospital ha diseñado un plano con la ubicación y el acceso (sobre estas líneas) y se les recibe con un manual de acogida para facilitar el acceso tanto al área de radioterapia como al de rehabilitación. El detalle se agradece y sería buena señal que pronto muchos tengamos necesidad del plano para acudir a nuestro flamante Hospital.

 

La jornada, como si de un espectáculo se tratara, ha terminado con otro estreno: el del rótulo luminoso que se ha encendido por primera vez. 

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