Plan para abordar una apuesta por la bicicleta y cambiar las reglas de la movilidad en Salamanca

La base del sistema SALenBici que hay en el parque del Tormes, en Salamanca. Foto: Alba Villar

El PSOE logra el apoyo unánime a su moción para evaluar el plan de movilidad, parado desde hace tres años, y darle una vuelta para apostar por la bicicleta y la movilidad sostenible.

El PSOE ha pedido cambios en el plan de movilidad urbana y en el reglamento de tráfico para evitar que el creciente uso de la bicicleta como medio de transporte en Salamanca y el aumento de estos vehículos en sus calles no se traduzca en más accidentes por la difícil convivencia entre bicis, tráfico y peatones. Las nuevas reglas deberían reflejarse en una ordenaza de movilidad que supere el concepto de tráfico rodado e incorporar una parte específica dedicada a la bicicleta. Este instrumento se antoja necesario para reglamentar la circulación en bicicleta, cuyo incremento ha generado también algunos comportamientos inadecuados. Y hacerle un sitio en las calles de Salamanca, determinando donde tiene prioridad sobre los coches y donde debe cederla a los peatones. El desarrollo de los carriles bici y unas normas para circular en las calles peatonales, en convivencia con los viandantes, son las asignaturas principales en materia de tráfico. Ganemos Salamaca ha mostrado su acuerdo en el fondo, pero pide un modelo global de movilidad para la ciudad y considera imprescindible, como ha pedido el PSOE, una ordenanza global de modalidad que contemple coches, carga y descarga, peatones, bicicletas, vehículos pesados… Apuestan por la convivencia de los diferentes medios, pero también por la regulación de la velocidad, por hacer sitio a las bicis en las calzadas sin restar espacio a los peatones en las aceras, por ejemplo. Ciudadanos también ha apostado por incentivar que la bicicleta sea una alternativa real de movilidad, empezando por medidas de refuerzo para el alquiler público. El equipo de Gobierno ha asegurado que apuesta por la bicicleta como medio de transporte y ha enumerado las medidas que ha tomado, que se contemplan en el plan de movilidad que se aprobó hace tres años y que casi no se ha tocado. Hay alquiler de bicis, incremento de las bases y más aparcamientos, pero no se logra incrementar los usarios del sistema municipal; también hay compromiso de carril bici, con 29 kilómetros en total y 5 aprobados en este mandato, pero con muchas de las extensiones sin hacer. Ha calificado el casco histórico como un espacio abierto para la circulación de bicicletas de manera ordenada en covivencia con los peatones, pero el reglamento de tráfico apenas incluye algunas referencias inconexas y que no son suficientes para regular la circulación actual, con un importante incremento de las bicicletas en el casco histórico; no hay limitaciones de zonas ni de horarios. El PP considera que no hay grandes problemas entre bicicletas y peatones y que mejorará cuando se amplíe el carril bici. La Policía Local tiene orden de perseguir a aquellos ciclistas que se saltan las normas y el concejal García Carbayo relata una persecución desde la calle Toro y hasta Jesús Arambarri, “lo que demuestra que el ciclista tenía buenas piernas”.

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