Pierde la vida un maquinista tras chocar dos trenes de mercancías

Arévalo. Tras más de quince horas, finalmente los efectivos recuperaron el cuerpo del fallecido. Causas. Uno de los convoyes estaba parado en un semáforo en rojo cuando fue alcanzado por el otro
ICAL

E l espectacular amasijo de hierros de lo que antes fueran vagones y una locomotora se recorta en la línea de la vía férrea Madrid-Hendaya, a poco más de un kilómetro de la estación de trenes de Arévalo (Ávila), pero en el término municipal de Martín Muñoz de la Dehesa (Segovia). Son los restos de la colisión mortal entre dos trenes de mercancías, ocurrida a las 00.25 horas de ayer. En el interior de la locomotora se encontraban los restos del maquinista, el leonés J. R. V. G., mientras un centenar de operarios y dos grúas de gran tonelaje trabajaron durante todo el día en su extracción.

El maquinista, de 44 años de edad, casado y con una hija, falleció debido a la brutal colisión entre un mercancías parado en un semáforo en rojo en la vía, dirección Madrid, y el tren que manejaba, que iba por la misma vía. Los dos viajaban desde Trasona (Asturias) con destino Sagunto. El choque entre los dos trenes, ambos cargados con 995 toneladas de bobinas de acero, fue tan brutal que la máquina del segundo quedó colocada casi en vertical sobre uno de los vagones-cuna donde se transportan las gigantescas bobinas de acero. Otro dato que revela la fuerza y devastación del impacto es el hecho de que las líneas férreas quedaron dañadas, pero también que los Bomberos y los operarios de Renfe tardaron horas en rescatar los restos mortales del fallecido.

Además de las dos grúas de gran tonelaje que llegaron al siniestro desde Madrid, participaron en las tareas de limpieza de la zona dos trenes-taller, grúas de carretera, vagonetas de electrificación y dos locomotoras de tracción diésel, así como un centenar de operarios y personal de seguridad.

Minuto antes de las seis de la tarde, se conseguía finalmente excarcelar el cuerpo del maquinista, cuyos restos mortales fueron trasladados al Instituto de Medicina Legal de Segovia, en el tanatorio San Juan de la Cruz, donde le será practicada la autopsia.

Por su parte, Renfe se encuentra investigando ya las causas de este accidente, el tercero con víctimas mortales que se registra en esta zona en los últimos 60 años. El director de Comunicación de Renfe, Jesús Parralejo, explicó que se trata de un “accidente muy complejo” y que el primero de los trenes, cuyo maquinista resultó ileso, se encontraba parado ante una señal en rojo en una de las vías, cuando fue alcanzado por el segundo tren, cuyo conductor falleció, por causas desconocidas.

Por último, con éste son ya tres los accidentes mortales que se han registrado en la zona. Así, el 11 de enero del año 1944, un accidente en el que se vieron implicados un tren expreso y un tren correo dejó varios muertos y otorgó el título de ciudad ‘muy humanitaria’ a Arévalo, así como una Cruz de la Beneficencia, concedida por el entonces gobierno franquista.

El más reciente se produjo el 6 de septiembre de 1989, entre un Talgo que cubría la ruta Madrid-Gijón y un tren de mercancías, que se saldó con cinco víctimas.