Piden la adhesión a Extremadura porque se sienten “abandonados”

Firmeza. El pleno ratifica por unanimidad la decisión de segregarse de Castilla y León y envía sendos escritos a las dos comunidades. Descontento. “Estamos dejados de la mano de Dios”
Angélica Corral

La localidad de Agallas quiere adherirse a la comunidad de Extremadura porque en Castilla y León se siente “dejada de la mano de Dios”. Es una decisión unánime que el pleno ratificó el pasado mes de marzo y que a estas alturas ya camina hacia la Junta de Extremadura y a la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León en Salamanca.

La historia viene de lejos y la iniciativa partió de la oposición. Fue una propuesta de los dos ediles populares del Ayuntamiento que finalmente ha encontrado el respaldo del equipo de Gobierno socialista. La decisión no se ha hecho esperar, “queremos formar parte de Extremadura”, afirma con rotundidad el edil del PSOE Rufino Porras González, que junto a Santos Corchete Vegas (alcalde) y Agustín Corchete Sánchez completa la Corporación municipal de Agallas.

El acuerdo del pleno responde “al descontento y al abandono” en el que se halla inmerso un municipio del oeste de la provincia, al límite con la de Cáceres, que apenas supera los 150 habitantes sumados los del núcleo de población Vegas de Domingo Rey. Agallas dista 112 kilómetros de la capital salmantina y tan sólo 12 del pueblo extremeño más cercano, Pino Franqueado (Cáceres). “Cruzas la frontera y ves otro mundo, mejores carreteras, mejores centros de salud, funciona totalmente distinto a esto y por eso queremos adherirnos”.
“Sabemos que no es fácil”
Saben que no es ni tan fácil ni tan viable como puede parecer, pero no cejarán en su empeño. Los vecinos del pueblo, además, respaldan a sus representantes políticos. Ya lo hicieron el pasado 11 de agosto cuando arroparon a su alcalde en la manifestación para que mejoraran las carreteras de la subcomarca de Agadones celebrada en Ciudad Rodrigo.

Juan Luis Cepa, diputado socialista por la comarca mirobrigense, preguntado por este periódico sobre la decisión del pleno de Agallas de escindirse de Castilla y León, responde que “es inviable”. A su juicio, es un hecho “más reivindicativo que de otro tipo” y en el trasfondo está “el descontento y el abandono de esta localidad en cuestión de servicios y carreteras”. Cepa concluye exponiendo que “no es un sueño real”.